viernes, febrero 12, 2010

Mejor no hablemos de amor...


"Sentimos avisarte así, pero te toca organizar la ceremonia para el lunes"

Y resulta...

No ha habido un tema más recurrente en este tiempo que el amor. Y es de éste, del cual quedan tantas cosas vertidas al filo del columpio, veo aquel libro rojo y sonrío, ya no estas, y aún así sonrío...

Aquí vamos...El amor es el motor de las emociones humanas, es el sentimiento creador y generador de todo lo que nos rodea: una familia amorosa, una amistad incondicional, cómplices fieles que nos acompañan a lo largo de nuestra vida.

El amor es alimento, es aquello que nos llena el corazón y nos da energía para hacer nuestras actividades diarias.

Se celebra el día de San Valentín en honor a un hombre que se dedicaba a casar en secreto parejas enamoradas, hecho que lamentablemente lo llevó a la muerte, ya que por no haber obedecido las órdenes del emperador fue sacrificado un día 14 de Febrero del año 270. Posteriormente y en honor a este mártir, la celebración del Día de San Valentín se hace oficial en el año de 1969.

El Cupido o dios del amor también hace su aparición en esta fecha. La historia de Cupido es una oda de amor y sacrificio. Cupido sintió el amor en una joven princesa llamada psique. Aquel querubín que al herir con su arco y sus flechas despertaba el amor, también tuvo que sufrir al no poder ver a los ojos a su amada por que ella era mortal y el viviría para la eternidad, pero los dioses se compadecieron de psique y la hicieron inmortal para que así pudiera estar junto a su amado Cupido.

El día de San Valentín como puedes darte cuenta, no es una celebración meramente comercial; detrás de ese 14 de Febrero que celebramos cada año, hubo antes una historia de amor y muerte.


Los amorosos/ Jaime Sabines

Los amorosos callan.

El amor es el silencio más fino,

el más tembloroso, el más insoportable.

Los amorosos buscan,

los amorosos son los que abandonan,

son los que cambian, los que olvidan.

Su corazón les dice que nunca han de encontrar,

no encuentran, buscan.

Los amorosos andan como locos

porque están solos, solos, solos,

entregándose, dándose a cada rato,

llorando porque no salvan al amor.

Les preocupa el amor. Los amorosos

viven al día, no pueden hacer más, no saben.

Siempre se están yendo,

siempre, hacia alguna parte.

Esperan,

no esperan nada, pero esperan.

Saben que nunca han de encontrar.

El amor es la prórroga perpetua,

siempre el paso siguiente, el otro, el otro.

Los amorosos son los insaciables,

los que siempre ¡qué bueno! han de estar solos.

Los amorosos son la hidra del cuento.

Tienen serpientes en lugar de brazos.

Las venas del cuello se les hinchan

también como serpientes para asfixiarlos.

Los amorosos no pueden dormir

porque si se duermen se los comen los gusanos.

En la obscuridad abren los ojos

y les cae en ellos el espanto.

Encuentran alacranes bajo la sábana

y su cama flota como sobre un lago.

Los amorosos son locos, sólo locos,

sin Dios y sin diablo.

Los amorosos salen de sus cuevas

temblorosos, hambrientos,

a cazar fantasmas.

Se ríen de las gentes que lo saben todo,

de las que aman a perpetuidad, verídicamente,

de las que creen en el amor como en una lámpara de inagotable aceite.

Los amorosos juegan a coger el agua,

a tatuar el humo, a no irse.

Juegan el largo, el triste juego del amor.

Nadie ha de resignarse.

Dicen que nadie ha de resignarse.

Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.

Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,

la muerte les fermenta detrás de los ojos,

y ellos caminan, lloran hasta la madrugada

en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.

Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,

a mujeres que duermen con la mano en el sexo, complacidas,

a arroyos de agua tierna y a cocinas.

Los amorosos se ponen a cantar entre labios

una canción no aprendida.

Y se van llorando, llorando

la hermosa vida.


De la amistad: La amistad surge del sentimiento de compartir. Encontrar un compañero de vida, de andanzas y experiencias; es sentir alivio, gozo y compartir las lágrimas y penas, también.

En nuestra vida contamos con estos seres amigables que alimentan nuestros días. La amistad es una receta difícil de completar, pero muy preciada y gustosa cuando se encuentra, ya que nos deja un dulce sabor en el paladar. El principal componente en la amistad es la confianza, aunque también encontramos: comprensión, fidelidad, empatía, sinceridad, respeto y reciprocidad

De la confianza y sinceridad se necesita para hablar y actuar como realmente se piensa y sé es, minimizando los prejuicios sociales que normalmente se tienen; con la comprensión y empatía, se aceptan las características del amigo, sus valores, ideas, miedos, aciertos, errores, en definitiva, su forma de ser; de la Fidelidad y respeto se necesita para escuchar y compartir nuestras experiencias.Todos estos ingredientes son parte esencial de toda amistad.

Un amigo es el que está en todo momento, y en todo momento está en nuestros pensamientos.

Así el amor y la amistad son manjares que podemos degustar a diario, contar con el amor y amistad de nuestros seres queridos nos llena de alegría el corazón, el pensamiento y nuestro andar. ¡Feliz día y feliz inicio de semana a todos!

¡Te quiero! Mi corazón está lleno, lleno de...ese vuelo...


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