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domingo, febrero 06, 2011

Días rosáceos


Notas

De la nostalgia
Te extraño, No puedo pensar en tu imagen sin dejar de sentir un temblor profundo y un ardor inmenso dentro.
Te extraño tanto y de diferentes formas, que no puedo sino acomodar mis nostalgias en cajitas de colores.
¡Cómo me gustaría estuvieses aquí! Jugar con tu mirada. Y con tu eterna y lúdica sonrisa respirar estos días espesos.
Bajo la compañía sin pretensiones, acompasada con el ritmo.

Del ajolote
He encontrado una extraña especie, un cuerpecillo delgado con ojos pequeños y un mirar fijo que me adentra a la profundidad de dónde proviene, es una especia acuática, elemento con el cuál mi relación no es del todo cordial, ni de confianza, pero ese ligero y seguro andar me llama, sé también que es un animal "extraño", único, endémico de esta tan caótica ciudad, y en extinción.

Lo encontré mientras en la orilla del río cogía las plumas del quetzal, él subía presuroso a recoger las burbujas de aire en la superficie. El encuentro, breve como incómodo, como dos seres que desconocen la naturaleza del otro y optan por ignorar la presencia con la cordialidad y agilidad más pronta. Lapso suficiente, dejo entrever su naturaleza solitaria, apacible y tranquila, y muy en el fondo presa del estrés y de ese malestar generado por los actos frustrados en tierra.

El pequeño "monstruo acuático" (del náhuatl: atl, "agua", y xolotl "monstruo") parecía tener más relación con mi hábitat de la que hubiese imaginado. Pese a ser la advocación acuática del movimiento y de la vida parecía un ente estático y dubitativo.
Resultaba al igual que yo emblema de transformaciones y muerte constante. Tal vez, fueron algunas de esas tantas cosas las que nos acercaron. Con asiduidad asistí a la orilla del río, primero por la calma encontrada en tan ajeno lugar, tan distinto a mi sitio, espacio donde nadie me conocía y a nadie tenía que proteger; así resistí el abrumador sol, y los cambios de ventisca, más tarde comencé a sentir ese lugar como propio.

Perdí el temor al agua, ya podía sumergirme un poco más. Mi amigo y el pequeño monstruo acuático me ayudaron. La mirada al cielo cambió por la vista bajo el agua. Mas un día, sumergida bajo el encanto del aislamiento, la mirada del ajolote se posó en mí, evité cualquier tipo de encuentro, pues en aquella mirada había un mensaje claro, un encuentro, una cita. Salí paulatinamente para no provocar un choque en el ecosistema, el lugar confortable, ajeno y ligero había tomado un peso incómodo. Sacudí mi cuerpo para secar los estragos del agua en mi piel, era tarde, pensé...

Aún pienso, con nostalgia y alegría, en qué hubiese sucedido si el ajolote no me hubiese encontrado; pienso en el quetzal que dejo sus plumas antes de partir...pienso en cómo la naturaleza hace lo propio...

Camino por CU

¿En qué momento la paciencia se convirtió en prisa, y la prisa en tiempo tarde?

¿Cómo sabría que era tu tiempo el que se agotaba?

Los caminos por CU siempre me traen tu recuerdo. El sol y su perfecto destello, el viento y la forma en que levanta mi cabello, los senderos y momentos antes andados, las risas y espacios ocupados...La tarde siempre soberbia que cae y deja a su paso sonrisas, cuerpos, tiempos, movimiento constante en aquellos que aún saben disfrutar este lugar. A mí ya no me sabe, no sin ti...y mientras camino sola, vienen esas imágenes, imágenes que evocan un tiempo divino.

tu recuerdo (escrito en copia)
Not found

A veces siento culpa por saber que nunca podré entregar todo porque una gran parte está contigo.

(Del paisaje, del aire frío y tinte japonés)

martes, enero 11, 2011



Shell games / Bright Eyes

If I could change my mind, change the paradigm

Prepare myself for another life
Forgive myself for the many times
I was cruel to something helpless and weak

But here it come, that heavy love
I'm never gonna move it alone

...

I was dressed in white, touched by something pure
Death obsessed like a teenager
...
I'm still angry with no reason to be
At the architect who imagines
For the every man, blessed sisyphus
Slipping steadily into madness, now that's the only place to be free

But here it come, that heavy love
You're never gonna move it alone
...
Here it come that heavy love, someone gotta share in the load
Oh, here it come, that heavy love, you're never gonna move it alone

No I don't wanna play, it's a shell game
It's a shell game

miércoles, diciembre 01, 2010

¿Será así la eternidad?


Una reunión. Hace tiempo no estaba en una. Me gusto el color durazno que bañaba el cuarto, típico de las salas de familias numerosas, allí estaba aún con la sonrisa zurcida y la mirada extraviada al exterior del cuarto.
Estábamos en círculo, todos reunidos formándolo con especial cuidado. En lo particular, no recuerdo quienes eran todas aquellas personas, excepto por la parte que apuntaba al norte. A mí lado estaba un hombre, un amigo, alguien que me es familiar y con el cual comparto tiempo a menudo, hay confianza, presiento que no es un ser ordinario, de lado izquierdo está la mamá de Alfonso y otros familiares de él -mamá, papá y una presencia femenina que consuela-.
Días antes, hace 5 noches, otra presencia femenina -no atinó a resolver si es la misma- me dijo que aquel revelaría algún mensaje a una mujer, alguna amiga tal vez.

El ambiente se tiñó de misterio en el círculo armoniosamente armado, estábamos platicando de la muerte y esas cosas. Seguía la conversación bajo esos tonos. Siempre he tenido la certeza de que viviré mucho tiempo y en este tipo de temas poco puedo decir de lo impredecible, de la suerte, de la casualidad.

Algo extraño sucedió, todo comenzó a correr lentamente, las imágenes perdían nitidez...me levanté, me despedí, y de súbito me desprendí, pero esto último sólo lo entendí a través de la mirada de la mamá de Alfonso quien compungida me vio, comprendí enseguida que veía la muerte en mí. Me extraño cuando comencé a semi elevarme, no creía lo que sucedía por la idea fija que tengo de mi permanencia-. Ella con todo el coraje de su ser derramó las primeras lágrimas -aquellas plagadas de coraje, incomprensión y mucha tristeza-. Con su mirada me detenía, tú no, por favor-.

Yo cual designio sólo seguí, no lamenté ni me aferré, sentí un placer inmenso, levité, me desprendí fue una sensación indescriptible como de bienestar, de placer, de tranquilidad, de intrascendencia, de ya nada importa ni aún viendo el dolor quise contrariar, era un flotar sin sense, no hay sensación ¿será así en la eternidad?

Los veía y no me era indiferente, pero tal vez es como si no existiése el dolor o forma de expresar eso llamado dolor. Veía ese rostro, ese dolor profundo; por otro lado sentía un placer inmenso, pero a pesar de ello en mí no había comprensión, rencor ni esa petición de cuentas que precede a las muertes.

En un tiempo más, antes de elevarme hasta el techo...regresé de golpe, me abrazó la mirada de los comensales que segundos antes lloraban. Me sentí en paz, prometí luchar por mi espacio aquí, y si viviré los años que se supone marca la línea de mi mano no lo daré por sentado con resignación sino lucharé por mi sonrisa y por la de todos aquellos que me entregan parte de su corazón. No me iré tan fácil. No me dejaré y no los dejaré, y aceptaré lo maravilloso de estar y no estar.

Allá todo parece naranja y azul. Allá no hay lo de aquí...

martes, noviembre 16, 2010

Nuestro viaje


Sentir el aire correr, una multitud de pensamientos corriendo a la misma velocidad. No sé a dónde vamos, voy en el auto en el asiento de atrás cerrando los ojos, voy imaginando que este viaje es interminable. El automóvil rojo corre a más de 110 kilómetros, el conductor luce seguro de su destino, disfruta el tiempo; el copiloto disfruta de la bacanal que le ofrece la vista, el momento, la música...hermosa panorámica del mar. Yo sigo estando sin estar, sin saber a dónde llegaremos, pero si sé que no estaré.
El copiloto inquiere en mi mirada y determina mi no felicidad, me habla de aquel ser que conocí por él, me anima diciendo que a él le encantaría saber que estoy con ellos pasándola bien, extrae las palabras más bellas que jamás le he escuchado y las deposita al hermoso ser que era Alfonso. No había ocultado mi sentir pues la nostalgia llega pronto en esos tiempos de velocidad y aire, un par de lágrimas brotaron como la noche anterior en la que platicaba el copiloto sobre él.
En la playa me regala una mirada y esta canción:

...me duele tanto el llanto que tu derramas que se llena de angustia mi corazón... 
Si yo muero primero, es tu promesa, sobre de mi cadaver dejar caer todo el llanto que brote de tu tristeza y que todos se enteren de tu querer.  Si tu mueres primero, yo te prometo, escribiré la historia de nuestro amor con toda el alma llena de sentimiento; la escribire con sangre, con tinta sangre del corazon.

Llegamos, manjares y bebidas corren por la mesa. Una piña colada, la fantástica vista, esa sonrisa burlona de mi piloto que como me hace sonreír y disfrutar siempre. No dejo de mirar, me imagino como quien nunca ha conocido el mar, lo disfruto tanto...y recuerdo enseguida que desde hace un año no viajaba. Me siento feliz de estar allí, y poder llenarme del azul, del líquido, de la arena, del sentir de la mano que me acompaña siempre y me toma a ratos para recordarme que está allí, y alimentarme del pensamiento que me arropa con tanta candidez y amor.
Mi conductor me obsequia una pulsera que conservo con esa intensidad de los momentos fugaces y felices que he de recordar como un tatuaje. No suelo llevar nada en las muñecas espero ésta vez sea diferente y permanezca, me gusta su brillo, es un detalle hermoso, blanca como el coral y mi color en esta tarde.
Termina la canción y en mis pensamientos que corren al mar presurosos antes de la extinción del sol de aquel día, me queda esa sensación de plenitud, de comunión. Estoy donde quiero estar.

domingo, octubre 31, 2010

Discurso amoroso en la cocina

No sé cómo decir cuanto te extraño y cuanta falta me has hecho en este lustro sin que éstas palabras suenen sabidas, sin que éstas palabras sepan conocidas y sean confundidas con el sabor cortés con el que se mezclan las vidas y sabores.
Veo la mirada compasiva y poco comprensiva del doctor, de la extensión y distensión del corazón el doctor dice que no me preocupe pues hay temporadas de taquicardia, que no hay nada raro en ello, que el dolor de cabeza y mareo es producto de una tristeza y en otras tantas de enojo.
De un tiempo a la fecha, sufro terribles taquicardias y falta de aire, hechos que emulan suspiros al aire...como quisiera que estuvieras aquí y poder mostrarte el latido acelerado de mi corazón, que bien sé encontraría alivio con tu mirada, esa que siempre regalabas a mis locuras y padecimientos.
¿Cómo decir que te extraño? ¿Cómo no encontrarte en cada letra, canción, palabra...? ¿Cómo olvidar tu mirada y tus palabras verdeazules, siempre? ¿Cómo no añorar tu paz y certidumbre? ¿Cómo no arrojar lágrimas al cielo al saber lo mucho que falta para encontrarnos en la estación? ¿Cómo no parecer hongo alucinante si sólo estás tú, aquí, en mis no lugares y no presencias? ¿Cómo me alimento si se me agota la fuerza para rendir la temporada de cerezas?


martes, octubre 05, 2010

Sin un amor / Sabato

"Sólo existió un ser que entendía mi pintura. Mientras tanto, estos cuadros deben confirmarlos cada vez más en su estúpido punto de vista. Y los muros de este infierno serán, así, cada día más herméticos" El Túnel, Sabato.

***

Se venden flores, corazones y confites.

Qué extraña la soledad rodeada de tanta gente.
Qué circo parece el de las parejas pasear e ir al cine.
Qué ánimo bajo el de escribir del amor sin amor.

"Se renta amor. Excelentes condiciones. Interesados favor de dejar sus datos pútridos. A negociar."

De alguna forma uno tiene que reinventarse la idea del amor, con un amor.





sábado, septiembre 04, 2010

Love is blindness and can´t help falling in love

EL AMOR, esa extraña palabra vendida al primer arrebatamiento de compañía.

Veo las estrellas, rodeándonos, siguiendo de noche la ruta que el día no permite encontremos.
Veo las aves, rodeándonos, caóticas, siguiendo de día la luz cegadora que la noche extingue.

- A veces la gente es ciega- dijo con la voz firme y la mirada puesta en aquella chica de melena naranja que sintiéndose aludida observaba torpemente el parabrisas:

- Si...así pasa.

"Wise men say, only fools rush in..."

Y aún así no se puede evitar el festín de corazones rotos, de corazones bailando bajo la soledad de las luces neón. De corazones derrochadores y avaros desfilando con el gozo y el miedo.

- ¿Por qué no te quedaste?

"Some things are meant to be..."


El amor es ciego y aún así no se puede evitar enamorarse...dice con su mirada, viendo la melena naranja bajar del auto...

sábado, julio 24, 2010

Me arrojé al río...

Vacaciones de verano, esos largos días con su sol naranjoso iluminando las tardes en la ventana de mi estudio. No biblioteca, no tarea, no trabajo, nada "qué tener que hacer". No se si sobreviva a ese tiempo en pausa, he logrado salir de la aplastante tristeza arrojando, a veces, una red al cardumen de malos pensamientos, librando así el terrible movimiento acuático que provocan en mi cabeza.
Se ha dictado la sentencia al sujeto U, justo el día en que tendrías aquella edad que le fue asignada en años por su soez y torpe impulso de dispararte, rozagantes 27 años, 5 meses. Siento aún como si el tiempo jugara el tipo de bromas que uno ve en las películas y lee en las historias de ciencia ficción, así imagino que lo que parece real no es real, que algún día despertaré riéndome y teniendo a lado a los seres que hace tiempo deje de ver de manera abrupta por la "prematura" llegada de su caducidad en la tierra.
No sé qué mas decir, no sé si ahora sea yo quien figure diálogos inexistentes -como esos que relataste en aquella despedida adelantada, el 9 de octubre: http://estasruinasquevesblogspotcom.blogspot.com/2009/10/ocultamiento.html -.
Sin embargo, los peces en vaivén acuden cada tiempo a esta agua tan dulce, pese al intento inútil de salarla a fin de que consigan un mejor hogar, pero es inevitable el agua siempre ha sido el elemento en el cual se da en sí misma la resurrección y la transición.


Letra:

I jumped in the river
black-eyed angels swimming with me
a moon full
of stars and astral cars
all the figures I used to see
all my lovers were there with me
all my past and futures
and we all went to heaven in a little row boat

There was nothing to fear and nothing to doubt

Nota: aves, el túnel, la biblioteca, el ángel y el andén.

lunes, junio 07, 2010

El túnel en el andén.


Mayo 2010

Caminaba como siempre a paso apresurado, evadiendo las banquetas crecidas y los matorrales pronunciados, después de diez minutos, vuelta a la esquina y ¡bingo! en el metro. Tal vez la hora, tal vez cuestión de suerte, el andén estaba casi vacío excepto por el señor de intendencia que con su escoba de mechitas de color naranja limpiaba las orillas del pasillo y dos tipos más encapuchados con esas sudaderas borregas que suelen esconder el cuerpo y la mitad del rostro...Temí un poco, su aspecto me daba la impresión de que escondían algo pues entre susurros reían y señalaban la parte baja de la vía y movían sus manos en diferentes direcciones, cuando la mirada de uno de ellos se posó en mi, sólo atiné a voltear la mirada para donde el barrendero estaba segundos antes, ya no estaba, quedábamos sólo nosotros tres cuando una par de señoras con aspecto extravagante entraron al andén en dirección contraria.


Esos minutos parecieron eternos, una voz anunció: "Estimado usuario debido a una falla técnica en uno de los trenes el servicio ha sido suspendido", aquella letanía parecía una mala pasada -¿por qué justo el día en que el andén estaba vacío y debía llegar a mi cita con Margites, en aquel lugar donde nos vimos por última vez cuando nos despedimos.
Recuerdo aquella última vez con tanto pesar, ese día corrí apurada para tomar el tren hacia Barranca del Muerto, con mis apuntes, libros y libretas en mano casi al borde de tirarlas, y él estaba allí en medio del barullo, bajo el reloj recargado en la superficie de las escaleras. Lo vi casi después de medio minuto que él llevaba observándome batallar con mi maleta y demás objetos, hasta que la sensación de ser observada rompió el ensimismamiento en el que me encontraba.

-Hola, ¿Cómo estas?, ¿Por qué no me saludabas?
-Te vi muy ocupada ordenando tus cosas y no quise interrumpirte.
-Gracias, cómo te habrás dado cuenta una mano extra no hubiera estado nada mal- repelí con sarcasmo.
Sonrió y enseguida siguió en una contemplación feliz cada uno de mis movimientos, que para ese tiempo eran contradictorios, quería organizar mis cosas pero también quería platicar con él, así a medio hacer ambas, le pregunté:
-¿Cómo has estado no me has contestado? ¡Qué sorpresa encontrarte! ¡Qué cosa tan rara!- después de lanzar cual ráfaga aquellas expresiones pensé si no contesta es porque no le he dado ni un respiro para hablar, así callé por unos segundos.
-Bien, tranquilo todo...
Apenas comenzaba a responderme cuando el tren llegó, rápido me disculpé -¡Tengo que irme! pero ¿será que te encuentro pronto?- grité entes del cierre de la ventanilla mientras mi cara gesticulaba una especie de muecas sin coherencia alguna de tan fugaz encuentro.

Con todo el coraje, caminé en dirección hacia los dos tipos que ahora estaban de espaldas a mi metiendo unas botellas en una de las mochilas escolares que traían. Con la precaución de no hacer ruido con mis zapatos, crucé frente a ellos casi a hurtadillas, sintiendo la gloria al estar ya diez pasos lejos de ellos y a veinte mosaicos de los torniquetes recorrí felizmente el siguiente pasillo.
De pronto en una de las puertas donde suelen reposar los policías auxiliares del metro, escuché como cuestionaban a varios sujetos que se supone deberían estar encerrados en la cárcel y habían escapado de tal sitio por un agujero con conexión a dicha estación. Segundos después de ésta reflexión y quince pasos de la salida, las puertas metálicas de la estación se activaron y así quedé atrapada.
Enojada entré al cubículo policial, sin respuesta alguna, allí dentro era un chiquero, la poca luz que caía del exterior mostraba huellas de grasa automotriz, restos de salitre, pero lo que más me impresionó fue el aroma a sangre y a químico, ese olor tan desagradable a piel quemada y cal, tapé mi nariz con la bufanda y seguí caminando por aquel cuarto que me había ya conectado a un pasillo, cuidando de no tocar las paredes donde se encontraban rastros de sangre y pintura desvencijada.
-¿Qué pensabas, que sería muy fácil salir de aquí?...pues te equivocas y pagarás tu arrogancia- decía un uniformado, que ya pensaba yo no era un policía y mucho menos el ser confiable que yo buscaba para que me dejará salir. Mi enojo inicial se había convertido en una extraña sensación de desnudez, de estar desprotegida, vulnerable y colocada en el centro de una situación aún más rara.
Crucé con torpeza la puerta en busca de otro pasillo que me llevara de regreso, sin luz y sin la más remota idea de saber lo que allí sucedía y dónde estaba, caminé tres pasos atrás y di con otro pasillo que conducía a unas escaleras. Ya era demasiado tarde para regresar aún sabiendo que aquellas escaleras estaban en contra dirección a lo que yo buscaba: la salida. Aún así, seguí, las escaleras ascendían a otro cuarto, que intuyo estaba arriba de la estructura de los vagones...


-¿Qué haces aquí?
Conteniendo en los pulmones el miedo que sentí al recorrer sus palabras, contesté:
-No sé que hace usted aquí, ni quién es, sólo estoy buscando la salida, el gendarme del piso de abajo me mandó con usted por ser el único que pudiera ayudarme- mentí y dije con voz firme, de esa que pocas veces acompaña mis palabras.
-No entiendo. Él la dejo pasar hasta acá para que fuera yo quien la sacará. No me suena lógico-dijo el gendarme recorriendo mi silueta de arriba a abajo con su mirada inquisidora.
-Eso pensé, pero al parecer estaba ocupado con un par de tipos, prófugos.
-Cállese, arrójese al suelo- dijo al interior del cuarto que custodiaba.
-Le dije que se comiera todo- gritó de nuevo.
Su tacto áspero hacia las preguntas que procedían del interior del cuarto me exaspero e incomodo, así que traté de no hacer nada que motivara su chirriante voz demandante, el mismo olor a carne putrefacta era aún más penetrante en aquel sitio, y procedía de ese cuarto, vedado, iluminado tan sólo por una ventanilla de 10 por 15 cms. El desfile de voces que clamaban comida, agua y exilio era interminable, como coro desafinado aturdían las estrechez de aquel cuarto.
Asomé mi cabeza, mientras el gendarme de voz áspera rumiaba en el walkie talkie con el gendarme, sosteniendo la respiración, de pronto vi a David, atado a una especie de cadena comunitaria, aquel cuarto era una carnicería, había sangre y restos de fluidos desperdigados en el cuarto, los manchones en las paredes y el insoportable hedor que de allí procedía me hizo pensar que esa situación fortuita de la falla en el tren, no lo era, esto llevaba tiempo realizándose. Cual carne en venta eran objeto de extraños sacrificios de santería con el motivo de mantener al masón mayor de la ciudad y la estabilidad en sus apócrifas finanzas, según me relató David atropellando las palabras cada cierto tiempo por el miedo a ser videograbado, pues esa era otra parte del negocio, todos eran vigilados y se escogía al mejor para ser entregado. Cuando me dijo lo de los videos, mi piel se erizó, ello significaba que nunca había dejado de ser observada, y que tal vez mi presencia allí no era casual.
Los cuerpos exhaustos reposados en un extremo del cuarto, encadenados entre sí, los cuerpos desnudos grasientos y llenos de hematomas, en extremo burlados con la idea de ganarse su libertad. De lejos hacía señas a David, compartía su encadenamiento con dos nóveles ladrones que habían entrado a una tienda de colchones y antes de efectuar el atraco fueron reconocidos por la cámara y supuestamente capturados para seguir su proceso en prisión; sin embargo, para sus familias se encontraban desaparecidos y eran inocentes palomas perdidas en algún lugar.

El walkie-talkie no funcionaba del todo bien, después de rodear en repetidas ocasiones el rectángulo en el cuál estaban hacinados los cuerpos el gendarme de voz áspera salió en busca de mejor señal. Ese momento corrí al extremo de su escritorio y tomé unas diminutas llaves, todo ello por instrucciones gestuales de David, su cara era en extremo compungida, nunca había vista tal sufrimiento reflejarse en su rostro, como pude contuve la respiración, esquivé lo mejor posible los cuerpos y la sangre, aunque de repente mis sentidos ya no percibían el olor fétido, ni el sabor del sudor que caía sobre mis labios, ni siquiera el asfixiante calor abrasador que segundos antes asqueaba y dejaba pegajosa mi ropa...sólo recuerdo como vi de lejos a David detrás de la cinta amarilla que separa a los térreos de los caídos. Quise gritarle pero no me escuchaba, o tal vez fingía para protegerme, caminé de nuevo hacia las vías y la gente estaba amontonada observando una atroz escena...

miércoles, abril 14, 2010

El fantasma enamorado...



Imaginé las muchas formas en que nuestras miradas copulaban versos, amoríos y riñas; en las grandes danzas que bailaban nuestros cuerpos; sonidos de ritmos asimétricos, tiempos discordes, notas comunales...

Camino por la avenida, suena tu voz, en la calle de quetzal con la borboleta naranja frente, a un costado el mensaje aquel:...

jueves, abril 01, 2010

Tengo tantos sentimientos

AMOR: Es siempre un lujo que despierta animadversión de los que no fueron convidados (Alfonso Reyes)

"Eternidad es el momento, ni futuro ni pasado, el presente", "es lo que es"

***

Y podríamos estar afuera
sentir el viento y compartir el atardecer
Viéndonos
Sobre el césped enlazados en una bocanada
Riéndonos
agitando las manos en el vaivén de las miradas
Acariciándonos
en esta tarde gris como en esas muchas caídas
iluminadas con nuestras soledades compartidas,
degustadas con un festín de palabras,
allá dónde construíamos nuestros extraños sueños idealistas.

Viéndonos, riéndonos, acariciándonos
no había otra forma mejor afuera.

Pensándonos
corríamos cada cual a su corral con el peso del reloj
Imaginándonos
la tarde en que habría de regresar la tarde que se había extinguido
Abismándonos
en este mundo por los secretos colores del otro mundo
Abrumándonos
con la mezquindad multiplicada y la plasticidad mascarada

Soy un extraño
un extranjero tierra adentro,
el alud púrpura me sepulta,
y me quedo en la mitad
¿podríamos caminar a casa?

Espero la lluvia con una sonrisa,
salto en auspicio del sol,
sepultada pienso, me abismo y me abrumo

Y podríamos estar afuera, pero ya no estas
Te has ido, y yo no estoy,
este día huele a ti,
sabe a tu cuerpo,
hiela mi piel.


( Es inevitable el querer que estés aquí con nosotros. Mientras acaricio tu cabello negro, tomo tu cabeza ausente sobre mis muslos precisos. Viendo el azul, la copa, y nuestras sonrisas amantes...No es, no será...Quiero dormir, mejor no pensar, caminar y encontrarme allí, con esa sustancia donde se hacen los sueños)

Altavoz

Aquella madrugada ella se empecinaba por observar, descubrir cómo era ese todo en el que él se movía tan pomposo. Después de un par de tragos, brindis y bailes a ritmo de norteño con sombrero en mano y toda la alegría a flote, aquel él que no era él, le dijo:

-Le gustabas mucho, sabes.
Ella observó en silencio, en espera de más palabras, aquellas que sabía le compartía a él mientras veían pasar chicas en aquella esquina de la Facultad.
- Se moría por besarte, abrazarte.
Su cara tomó un semblante de asombro al escucharlo pues nunca imaginó que pudiera haberle dicho aquello, por lo mucho que él guardaba aquellas formas.
Y continuó:
- El decía que no eras así guapísima pero le gustabas mucho, le gustaba cómo eras. Te quería- sentenció.
Sonrió, y enseguida asomó el par de surcos laterales que se forman cuando su sonrisa es extensa, a la vez sintió que un extraño frío corría por su pierna derecha, asumió que tal sensación correspondía a una especie de asimilación del hecho a través de ese otro, y también un poco al ventisco propio del amanecer al borde de la piscina.
-Cuando él me contaba, yo le decia: Pinche vieja no te da nada.
Rió con mayor resueno que los pájaros que anuncian la mañana con su cantar.
Continuó:
- Pero, me da gusto saber que sí sentías esto, yo te digo lo que sé, lo que a él le hubiera gustado Lo sé porque me lo dijo.

Ella observó con mayor asombro cada detalle de aquella mañana, la forma en que clareaba el cielo, la forma en que el viento les envolvía en aquella plática, el canto de los pájaros resonando un canto muy parecido al de él...de golpe una segunda voz intervino:

-Ya no hablen del susodicho. Ya no está- inquirió con cierto pesar.
-No pasa nada está bien- defendió ella por primera vez en toda la noche, con su semblante apacible y nostálgico.
- Wey, yo sólo digo lo que él me dijo, de lo que sé que él quería- dijo con encono el de la primera voz.
-No pasa nada. Está bien, no hay problema, yo me siento tranquila. Y si, aunque pudo ser diferente y hubiése querido...estoy tranquila porque disfrutamos mucho.
-Y bueno, ¿Por qué no tienes novio, wey?
-Soy rara- respondió ella al no encontrar una razón de peso.
-A poco si bien pinche exigente-
-No, no es eso, pero está cañón encontrar a alguien. Y bueno, ahora más.
-Uyyy-
-Bueno, ahora siento que nadie llenará el espacio. Y antes él sabía, el sabía lo que había aquí.
-Me da gusto escuchar esto, que lo que hizo ese wey si llegó-dijo con gran emoción, con cierto brillo en los ojos, brillo radiante, de felicidad.
- Es difícil ahora sabes, mi corazon se fue allí- sentenció ella con cierta desazón.
- Yo digo lo que ese wey me dijo, te quería un buen, le gustabas mucho- dijo con aquel semblante de quien no entiende que es esa cosa o detalle único que la persona ve en el otro, en este caso él a ella.

domingo, marzo 28, 2010

27

"La verdad es cuetión de voluntad"

Persiguiendo la supuesta verdad, acomodé las cosas "necesarias" para correr por el río de las casualidades y hacer pequeñas escalas en aquellos sitios donde se bifurcan los caminos con la corriente ajena.

1. No surprises...

Porque algunas veces somos animales, y otras tantas humanos en espera.
Esta danza nos lleva como marea, el vaivén de los cuerpos y de las almas, de los metales y las sensaciones, de lo plástico y lo etéreo.

2. Sufren, todos.

Sufre el león porque es león, sufre el mono al pretender ser león. Sufre el mono que ve a los de su especie como leones con grandes orejas. Y todos sufren. Sufren porque quieren, quieren porque sufren. Se empeñan en pretender ser, llegar a...
Si todos coexistieramos bajo la misma ilusión, y cada uno dar lo que puede dar ¿Por qué tendría el mono que exhibir a su coétaneo lo que no puede ser?, ¿Por qué alejarlo de su sueño feliz e infantil de ser león?, ¿Por qué el león sufre por el peso de la jungla, teniendo ya suficiente con su propio peso?, ¿Por qué el mono tendría que vivir esta "vida de mono" teniendo tantas posibilidades en la jungla?...La ilusión y la verdad parecen la misma cosa, una más fantasiosa, la otra más pomposa

3. El sueño, la muerte. El vivir, despertar.

Entre sueños las musas desfilan con arpas, y cantan "se ha ido", " no va a regresar, él está mejor....le dolía mucho su corazón". Despierto, y resuena en la radio "todo tiene su tiempo".


4. Tomo el tren. "Recorren su vida en un abandono feliz" Goethe

Los extraños sonríen, lanzan su mirada ligera, compañera, almas desnudas dándose a cada rato, con su sonrisa cálida y su alegría efímera. Dándose van, dejando a su paso el silencio apacible de los momentos felices, del tiempo sin tiempo -de la eterna inmortalidad, de la inmortalidad eterna-.
Viajan solos, cual navío en tierra agreste, empujando, buscando viajan; ocurre un momento en que encuentran cauce y fluyen al vaivén de la marea, sin brújula, no les preocupa el destino final al que encallaran; sino al benevolencia , la terrible incertidumbre de los climas que todo determinan aquí en la tierra.


5. "Las intenciones son buenas, pero los hechos son malos" San Pablo

Mientras escribo con vehemencia estas palabras, tu mantienes tu postura erguida y la mirada sobre los cientos de caracteres que tienes que leer, y en ratos me observas como quien descubre una nueva especie y no sabe cómo actuar pues todos sus actos parecen incomprensibles. Dejo de escribir, camino hacia la cocina para no distraer tus púpilas porque temo que te empeñas en entender y encontrar la intención de un ser que está sentado cantando sonriente en una aparente parsimonia de la cual careces en ese justo momento.
Ante la "no presencia", gritas: "Hey,... ¿Qué haces?". Bailo, no escucho, la luz es en extremo penetrante, las ventanas cerradas, la falta de aire comienza a asfixiarme. Regreso, me observas como a un animalito curioso, sonries, me pides que revise la cuartilla que te ha mantenido en esas posición por más de media hora. Me siento, me acomodo, me adhiero a tus practicas, reviso, corrijo; agradeces mis comentarios, lavas tus dientes, sigo bailando. Salimos, dices que vas a un lugar y yo digo que estoy en tiempo para llegar a ese concierto de Revueltas, que tanto me entusiasma.

Sé que tus intenciones son buenas pero... -dejo de escuchar-
Y emulo un desfile festivo de letras en mi mente: La intención es que no haya tal, ¿es tan difícil entenderlo?, sonrío y asiento con la cabeza tus insalubres palabras.

6. " Es fácil complicar los motivos más íntimos que uno tiene. Esas tonterías son las que se suelen leer en las novelas"

¿Por qué todo es matizado con estos colores?...me alejo. Viajo y dormito en el transporte con la música esa que me recuerda tu cuerpo, ese canto que me recuerda tu mirada. Descanso.

7. El extranjero, va. La huída, llega.

Dormito en el transcurso de aquel sitio hasta la extraña sala de conciertos, me embelese escuchar las notas discordes y ensambles tan sui generis. Salgo, y a mi encuentro anteceden un par de libros, piso una frase "Eterno retorno Nietszche" mientras corre "Aguas de março" en la bocina exterior del edificio de los azulejos. Sonrío, recuerdo mientras entrelíneas veo: araña, espacio, todo, nada, muerte, retorno.

La luz se extingue, en mi mano va El extranjero, La metamorfósis, La huída y La papilla Estelar...me acompaña un extraño, mientras él conversa sobre la decisión que tuvo que tomar hace tiempo: "Decido, mejor enfocarme en la realidad, dejar la subjetividad y el mundo de los sueños, no me era fácil manejar esa otra dimensión. Un amigo decía que abría puertas...",, recuerdo y reconozco las palabras dichas anteriormente acerca de aquella facilidad de entablar conversaciones profundas con las personas. Agradezco la confianza de relatarme sus conflcitos personales.


7. Me gustan los días 27, siempre con sus sorpresas y regalos. "Esta es la despedida..." Hoy es un día de esos muchos que disfruto de los regalos que llegan, festejo el amor con fanfarrias y locura; y despido al desamor con decoro y con la vehemencia y respeto de los caídos.


miércoles, febrero 17, 2010

Tierra a la vista...

Llevo mucho tiempo guarecida en esta enorme cueva, ahí te esperé cada tarde mientras caía la lluvia. Era el sitio donde habríamos acordado vernos aquella mañana de noviembre, después de recoger las fresas del verano tardío. La espera no me cansa, lo sabes, no me aburro puesto que mis grandes vicios son contemplar el atardecer y recolectar los frutos caídos, las hojas de los árboles y las piedritas blancas. Espero.
Esta tarde agoniza, y no llegas. No llegarás y me lleno de melancolía con el bullicio del bosque, el aleteo de las aves, el crujir de los árboles, tengo miedo porque entre todos estos sonidos no llega el tuyo, tu ligero sílbido color ámbar, temo la soledad y esta abrumadora presencia de los no invitados que hablan y emulan palabras para que salga de aquí. Asomo mis piernas, y de mis ojos se prenden todas esas miradas inútilmente compasivas.
Apenas amanece, salgo. Busco tus huellas sobre la tierra recién mojada -extraña época de lluvía, copiosa y otoñal, pienso-, seguro te refugiaste al borde del lago para no sufrir los estragos de este atemporal acontecimiento. Corro incesante, bajo sobre las rocas deslavadas, el lago luce grisáceo, miro el agua, te veo, te veo al fondo, dices lo mucho que sientes el no haber llegado a la cita, dices que uno no escapa sólo llega tarde, enseguida te desvaneces en los surcos que mi dedo provoca al tocar el agua al querer tocarte, ya no te veo. Me abruma el calor, ese sol de mediodía, me sudan las manos, la entrepierna, la frente; mojo mi rostro, no soporto esta sensación pegajosa, no así.
Regreso ahí dónde sé que sabes estaré.
Por curiosidad salgo de nuevo, un color verde muy parecido al tuyo lanza un velero dentro de la cueva, sonrío, suena a ti, tiene las letras impresas al reverso "ONT58" y bajo la proa dice: "Sabina, el cielo estrellado sueña con ver tu vuelo hecho realidad, signado 24 de Junio", ¡vaya contradicción! Examino ociosamente mientras juego con el velero, duermo.

Encuentro un sitio para crear el muelle que considero necesita mi velero. Más tarde, tengo ya una flota, un buque y comercios alrededor del muelle. Sonrío, voy feliz. Es primavera, el puerto está desquiciado, a tope, viajeros vienen y van, terribles garrapatas y polillas corroen la madera de la flota...hay mucho qué hacer y apenas es el inicio de la temporada más algida del año. De vez en cuando regreso a la cueva, a su silencio y sabiduría, a su amor y protección; y salgo de nuevo a enfrentar todo eso que se llama "vida", aún no me embarco, aún hay mucho que resolver en esta nueva tierra fundada...Ya embarcaremos sin dejar a un lado la espera de aquella tarde en la que apareces por aquí.






viernes, febrero 12, 2010

Los niños y sus efectos terapeúticos

Una araña aparece pomposa con sus popotillos largos de color negro, busca un recoveco en el cual internarse. Mi cuarto está hecho un asco, eso es bueno, hay movimiento, muchas cosas removiéndose, sólo falta acomodar y desechar otras tantas, pero el ánimo sólo está en sacar y sacar.

Muchas tardes con la puesta del sol lamenté no haber estado como ahora; otras tantas festejé ser como era en ese entonces.

Cargo una maleta, lo sabes, llena de melancolía, desazón y en ratos de alegría y una extraña locura atemporal. Me entiendes mejor que nadie, te comprendo mejor que cualquiera, hay un código...la araña pasea de nuevo, sube, baja torpemente; a un ligero soplo corre despavorida sin rumbo; cuelga de una caja de whisky...

Escribo en el pizarrón rosa. Sigo revisando los exámenes, completando la bitácora de las actividades de la semana, pienso en los niños en lo que es adecuado para que lean, que vean...y en los tantos clichés por los que los mueven en aras de la "educación correcta", quiero mostrarles de todo esto, de lo que se está hecho, me inunda una energía desbordante y una sonrisa que hace meses parecía haber sido ofrendada por última vez, pienso en lo que me dirías, ya lo tengo, la sonrisa se multiplica, me falta tu palabra pero tengo tu sonrisa...Estos niños me han devuelto el ánimo, han llenado el corazón, han sembrado nuevos retos e impulsado con su inocencia los sueños que habían quedado resguardados en el baúl...estoy llena de alegría y amor...Cada día es un nuevo acontecer, los quiero, los procuro como una familia, me alimentan y curan este endeble corazón.

Mejor no hablemos de amor...


"Sentimos avisarte así, pero te toca organizar la ceremonia para el lunes"

Y resulta...

No ha habido un tema más recurrente en este tiempo que el amor. Y es de éste, del cual quedan tantas cosas vertidas al filo del columpio, veo aquel libro rojo y sonrío, ya no estas, y aún así sonrío...

Aquí vamos...El amor es el motor de las emociones humanas, es el sentimiento creador y generador de todo lo que nos rodea: una familia amorosa, una amistad incondicional, cómplices fieles que nos acompañan a lo largo de nuestra vida.

El amor es alimento, es aquello que nos llena el corazón y nos da energía para hacer nuestras actividades diarias.

Se celebra el día de San Valentín en honor a un hombre que se dedicaba a casar en secreto parejas enamoradas, hecho que lamentablemente lo llevó a la muerte, ya que por no haber obedecido las órdenes del emperador fue sacrificado un día 14 de Febrero del año 270. Posteriormente y en honor a este mártir, la celebración del Día de San Valentín se hace oficial en el año de 1969.

El Cupido o dios del amor también hace su aparición en esta fecha. La historia de Cupido es una oda de amor y sacrificio. Cupido sintió el amor en una joven princesa llamada psique. Aquel querubín que al herir con su arco y sus flechas despertaba el amor, también tuvo que sufrir al no poder ver a los ojos a su amada por que ella era mortal y el viviría para la eternidad, pero los dioses se compadecieron de psique y la hicieron inmortal para que así pudiera estar junto a su amado Cupido.

El día de San Valentín como puedes darte cuenta, no es una celebración meramente comercial; detrás de ese 14 de Febrero que celebramos cada año, hubo antes una historia de amor y muerte.


Los amorosos/ Jaime Sabines

Los amorosos callan.

El amor es el silencio más fino,

el más tembloroso, el más insoportable.

Los amorosos buscan,

los amorosos son los que abandonan,

son los que cambian, los que olvidan.

Su corazón les dice que nunca han de encontrar,

no encuentran, buscan.

Los amorosos andan como locos

porque están solos, solos, solos,

entregándose, dándose a cada rato,

llorando porque no salvan al amor.

Les preocupa el amor. Los amorosos

viven al día, no pueden hacer más, no saben.

Siempre se están yendo,

siempre, hacia alguna parte.

Esperan,

no esperan nada, pero esperan.

Saben que nunca han de encontrar.

El amor es la prórroga perpetua,

siempre el paso siguiente, el otro, el otro.

Los amorosos son los insaciables,

los que siempre ¡qué bueno! han de estar solos.

Los amorosos son la hidra del cuento.

Tienen serpientes en lugar de brazos.

Las venas del cuello se les hinchan

también como serpientes para asfixiarlos.

Los amorosos no pueden dormir

porque si se duermen se los comen los gusanos.

En la obscuridad abren los ojos

y les cae en ellos el espanto.

Encuentran alacranes bajo la sábana

y su cama flota como sobre un lago.

Los amorosos son locos, sólo locos,

sin Dios y sin diablo.

Los amorosos salen de sus cuevas

temblorosos, hambrientos,

a cazar fantasmas.

Se ríen de las gentes que lo saben todo,

de las que aman a perpetuidad, verídicamente,

de las que creen en el amor como en una lámpara de inagotable aceite.

Los amorosos juegan a coger el agua,

a tatuar el humo, a no irse.

Juegan el largo, el triste juego del amor.

Nadie ha de resignarse.

Dicen que nadie ha de resignarse.

Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.

Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,

la muerte les fermenta detrás de los ojos,

y ellos caminan, lloran hasta la madrugada

en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.

Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,

a mujeres que duermen con la mano en el sexo, complacidas,

a arroyos de agua tierna y a cocinas.

Los amorosos se ponen a cantar entre labios

una canción no aprendida.

Y se van llorando, llorando

la hermosa vida.


De la amistad: La amistad surge del sentimiento de compartir. Encontrar un compañero de vida, de andanzas y experiencias; es sentir alivio, gozo y compartir las lágrimas y penas, también.

En nuestra vida contamos con estos seres amigables que alimentan nuestros días. La amistad es una receta difícil de completar, pero muy preciada y gustosa cuando se encuentra, ya que nos deja un dulce sabor en el paladar. El principal componente en la amistad es la confianza, aunque también encontramos: comprensión, fidelidad, empatía, sinceridad, respeto y reciprocidad

De la confianza y sinceridad se necesita para hablar y actuar como realmente se piensa y sé es, minimizando los prejuicios sociales que normalmente se tienen; con la comprensión y empatía, se aceptan las características del amigo, sus valores, ideas, miedos, aciertos, errores, en definitiva, su forma de ser; de la Fidelidad y respeto se necesita para escuchar y compartir nuestras experiencias.Todos estos ingredientes son parte esencial de toda amistad.

Un amigo es el que está en todo momento, y en todo momento está en nuestros pensamientos.

Así el amor y la amistad son manjares que podemos degustar a diario, contar con el amor y amistad de nuestros seres queridos nos llena de alegría el corazón, el pensamiento y nuestro andar. ¡Feliz día y feliz inicio de semana a todos!

¡Te quiero! Mi corazón está lleno, lleno de...ese vuelo...