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martes, mayo 04, 2010

Tons', ¿Pa' que empiezas?

Como en la gran mayoría de las reuniones familiares, sobretodo en aquellas en las que se celebran a los más grandes de la dinastía, surgen las conversaciones sobre "cómo era antes tal o cuál cosa", "cuando eras chiquito, yo te...", "Se acuerdan cuando...", etc, etc. Sucede que mi memoria siempre ha funcionado de una manera caprichosa, pues acostumbro olvidar gran parte de lo vivido y suelo recordar las cosas más simples o eventos graciosos, como: palabras mal dichas, sucesos de pena ajena, caídas, colores o formas, olores, e incluso sueños relacionados con las personas. Ello me hace ferviente oyente de conversaciones que versan en situaciones en las que supuestamente participé. (De no ser por la libreta que cargo afanosamente, mi cámara fotográfica y mis recortes, no sé que habría sido de mí, o mejor dicho no sé cuántas veces más bajo el ensayo y error, seguiría dando vueltas tras mi cola -claro, aún con toda esta metodología y pseudodisciplina de registro "caigo en los mismos errores", diría José Alfredo-).

Y así, mientras subía el straplees de mi vestido para no caer en la indecencia y vulgaridad de los ojos ajenos, mi abuela me llamó para presentarme a sus compadres:

-Mire, a mi nieta
-Wow, qué grande, qué linda está, ¿ya cuántos años tiene?- decía, mientras me incomodaba ser el centro de ese discurso lleno de halagos y galantería, cual niña buscaba afanosamente salirme de allí
-25, ya. Qué rápido, ¿no?

Y así transcurrieron un par de minutos, y enseguida ante mi cara de hartazgo y desconocimiento de los seres que se dedicaban a halagarme, contaron:

Cómo me acuerdo de esta muchachita, desde chiquita con su carácter y tan abusada. Sonreí, por supuesto. Y continuó:
Jeje, cuando jugábamos a que le ponía retos; y corría y se apuraba para llegar a dónde estaba ya con sus planas hechas o con lo que le había dejado hacer. Y así se la pasaba hasta que me cansaba y le decía que era su recreo...pero nunca se me va a olvidar cuando me dijo que ya eran muchos recreos, y le dije que esta era una nueva escuela, ella me contrapunteó diciendo que no había tantos recreos en la escuela...y cuando le confesé que ya estaba cansado, para finalizar su argumentación con un encono de enojo, me dijo: Si no vas a jugar bien, entons ¿Pa' que empiezas?

Cuando escuché esto, la risa me invadió pero la contuve y sólo salió un torpe graznido. Y pensé, ¡Qué sabia niña, caray! Aquella que tan sólo con un "Si no vas a jugar bien, entons ¿Pa' que empiezas?" acompañado de un ceño fruncido decía todo, y no obstante con ello, se alejaba con la ligereza de no comprender el mundo adulto y de no interesarse en comprenderlo...se alejaba feliz tomando sus juguetes...y seguía corriendo por el sendero.

domingo, marzo 28, 2010

27

"La verdad es cuetión de voluntad"

Persiguiendo la supuesta verdad, acomodé las cosas "necesarias" para correr por el río de las casualidades y hacer pequeñas escalas en aquellos sitios donde se bifurcan los caminos con la corriente ajena.

1. No surprises...

Porque algunas veces somos animales, y otras tantas humanos en espera.
Esta danza nos lleva como marea, el vaivén de los cuerpos y de las almas, de los metales y las sensaciones, de lo plástico y lo etéreo.

2. Sufren, todos.

Sufre el león porque es león, sufre el mono al pretender ser león. Sufre el mono que ve a los de su especie como leones con grandes orejas. Y todos sufren. Sufren porque quieren, quieren porque sufren. Se empeñan en pretender ser, llegar a...
Si todos coexistieramos bajo la misma ilusión, y cada uno dar lo que puede dar ¿Por qué tendría el mono que exhibir a su coétaneo lo que no puede ser?, ¿Por qué alejarlo de su sueño feliz e infantil de ser león?, ¿Por qué el león sufre por el peso de la jungla, teniendo ya suficiente con su propio peso?, ¿Por qué el mono tendría que vivir esta "vida de mono" teniendo tantas posibilidades en la jungla?...La ilusión y la verdad parecen la misma cosa, una más fantasiosa, la otra más pomposa

3. El sueño, la muerte. El vivir, despertar.

Entre sueños las musas desfilan con arpas, y cantan "se ha ido", " no va a regresar, él está mejor....le dolía mucho su corazón". Despierto, y resuena en la radio "todo tiene su tiempo".


4. Tomo el tren. "Recorren su vida en un abandono feliz" Goethe

Los extraños sonríen, lanzan su mirada ligera, compañera, almas desnudas dándose a cada rato, con su sonrisa cálida y su alegría efímera. Dándose van, dejando a su paso el silencio apacible de los momentos felices, del tiempo sin tiempo -de la eterna inmortalidad, de la inmortalidad eterna-.
Viajan solos, cual navío en tierra agreste, empujando, buscando viajan; ocurre un momento en que encuentran cauce y fluyen al vaivén de la marea, sin brújula, no les preocupa el destino final al que encallaran; sino al benevolencia , la terrible incertidumbre de los climas que todo determinan aquí en la tierra.


5. "Las intenciones son buenas, pero los hechos son malos" San Pablo

Mientras escribo con vehemencia estas palabras, tu mantienes tu postura erguida y la mirada sobre los cientos de caracteres que tienes que leer, y en ratos me observas como quien descubre una nueva especie y no sabe cómo actuar pues todos sus actos parecen incomprensibles. Dejo de escribir, camino hacia la cocina para no distraer tus púpilas porque temo que te empeñas en entender y encontrar la intención de un ser que está sentado cantando sonriente en una aparente parsimonia de la cual careces en ese justo momento.
Ante la "no presencia", gritas: "Hey,... ¿Qué haces?". Bailo, no escucho, la luz es en extremo penetrante, las ventanas cerradas, la falta de aire comienza a asfixiarme. Regreso, me observas como a un animalito curioso, sonries, me pides que revise la cuartilla que te ha mantenido en esas posición por más de media hora. Me siento, me acomodo, me adhiero a tus practicas, reviso, corrijo; agradeces mis comentarios, lavas tus dientes, sigo bailando. Salimos, dices que vas a un lugar y yo digo que estoy en tiempo para llegar a ese concierto de Revueltas, que tanto me entusiasma.

Sé que tus intenciones son buenas pero... -dejo de escuchar-
Y emulo un desfile festivo de letras en mi mente: La intención es que no haya tal, ¿es tan difícil entenderlo?, sonrío y asiento con la cabeza tus insalubres palabras.

6. " Es fácil complicar los motivos más íntimos que uno tiene. Esas tonterías son las que se suelen leer en las novelas"

¿Por qué todo es matizado con estos colores?...me alejo. Viajo y dormito en el transporte con la música esa que me recuerda tu cuerpo, ese canto que me recuerda tu mirada. Descanso.

7. El extranjero, va. La huída, llega.

Dormito en el transcurso de aquel sitio hasta la extraña sala de conciertos, me embelese escuchar las notas discordes y ensambles tan sui generis. Salgo, y a mi encuentro anteceden un par de libros, piso una frase "Eterno retorno Nietszche" mientras corre "Aguas de março" en la bocina exterior del edificio de los azulejos. Sonrío, recuerdo mientras entrelíneas veo: araña, espacio, todo, nada, muerte, retorno.

La luz se extingue, en mi mano va El extranjero, La metamorfósis, La huída y La papilla Estelar...me acompaña un extraño, mientras él conversa sobre la decisión que tuvo que tomar hace tiempo: "Decido, mejor enfocarme en la realidad, dejar la subjetividad y el mundo de los sueños, no me era fácil manejar esa otra dimensión. Un amigo decía que abría puertas...",, recuerdo y reconozco las palabras dichas anteriormente acerca de aquella facilidad de entablar conversaciones profundas con las personas. Agradezco la confianza de relatarme sus conflcitos personales.


7. Me gustan los días 27, siempre con sus sorpresas y regalos. "Esta es la despedida..." Hoy es un día de esos muchos que disfruto de los regalos que llegan, festejo el amor con fanfarrias y locura; y despido al desamor con decoro y con la vehemencia y respeto de los caídos.


lunes, marzo 22, 2010

bad taste


Así como vienes, te vas.
Así como asistes, desistes.

***

Llegaste cual viento encontrándote con mi álgida naturalidad.
Llamaste como quién asoma su cabeza tras la puerta, buscando sin saber qué encontrar.

Jugaste algunas de tus cartas en nombre del conocer, disfrutaste.

Pediste un espacio aquí dentro, aludiéndo lo bien que la pasabas; y al tiempo efímero que te quedaba en esta ciudad.

Esta es la despedida, de un lugar sin ciudad, de un viento que corre álgido a dónde no existe el peso, el temor, los límites espaciales...dónde así como vas, vienes, en un intenso vaivén que captura lo que en su tiempo está.

domingo, marzo 21, 2010

miércoles, febrero 17, 2010

Tierra a la vista...

Llevo mucho tiempo guarecida en esta enorme cueva, ahí te esperé cada tarde mientras caía la lluvia. Era el sitio donde habríamos acordado vernos aquella mañana de noviembre, después de recoger las fresas del verano tardío. La espera no me cansa, lo sabes, no me aburro puesto que mis grandes vicios son contemplar el atardecer y recolectar los frutos caídos, las hojas de los árboles y las piedritas blancas. Espero.
Esta tarde agoniza, y no llegas. No llegarás y me lleno de melancolía con el bullicio del bosque, el aleteo de las aves, el crujir de los árboles, tengo miedo porque entre todos estos sonidos no llega el tuyo, tu ligero sílbido color ámbar, temo la soledad y esta abrumadora presencia de los no invitados que hablan y emulan palabras para que salga de aquí. Asomo mis piernas, y de mis ojos se prenden todas esas miradas inútilmente compasivas.
Apenas amanece, salgo. Busco tus huellas sobre la tierra recién mojada -extraña época de lluvía, copiosa y otoñal, pienso-, seguro te refugiaste al borde del lago para no sufrir los estragos de este atemporal acontecimiento. Corro incesante, bajo sobre las rocas deslavadas, el lago luce grisáceo, miro el agua, te veo, te veo al fondo, dices lo mucho que sientes el no haber llegado a la cita, dices que uno no escapa sólo llega tarde, enseguida te desvaneces en los surcos que mi dedo provoca al tocar el agua al querer tocarte, ya no te veo. Me abruma el calor, ese sol de mediodía, me sudan las manos, la entrepierna, la frente; mojo mi rostro, no soporto esta sensación pegajosa, no así.
Regreso ahí dónde sé que sabes estaré.
Por curiosidad salgo de nuevo, un color verde muy parecido al tuyo lanza un velero dentro de la cueva, sonrío, suena a ti, tiene las letras impresas al reverso "ONT58" y bajo la proa dice: "Sabina, el cielo estrellado sueña con ver tu vuelo hecho realidad, signado 24 de Junio", ¡vaya contradicción! Examino ociosamente mientras juego con el velero, duermo.

Encuentro un sitio para crear el muelle que considero necesita mi velero. Más tarde, tengo ya una flota, un buque y comercios alrededor del muelle. Sonrío, voy feliz. Es primavera, el puerto está desquiciado, a tope, viajeros vienen y van, terribles garrapatas y polillas corroen la madera de la flota...hay mucho qué hacer y apenas es el inicio de la temporada más algida del año. De vez en cuando regreso a la cueva, a su silencio y sabiduría, a su amor y protección; y salgo de nuevo a enfrentar todo eso que se llama "vida", aún no me embarco, aún hay mucho que resolver en esta nueva tierra fundada...Ya embarcaremos sin dejar a un lado la espera de aquella tarde en la que apareces por aquí.