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lunes, noviembre 05, 2012

Notas discordantes




Nota 1. Del Olvido

Tengo un manojo de recuerdos que me impiden olvidarte,
no me dejan alcanzarte,
los momentos se acumulan, sedimentan los recuerdos de ti
no me dejan contemplarte,
Pienso que sucederá, el día en que deba llegar,
olvido mientras recuerdo,
escucho mientras canto aquella canción,
no me dejan sujetarte,
vas desvaneciéndote de mi
de mi mente
de mi vida
de mi fe
de mi


Nota 2. Del Recuerdo

No hay olvido si hay recuerdo, no hay recuerdo si hay olvido.

Eso que llaman olvido, es un ligero extravío.
El extravío es tiempo mal acomodado
Mala distribución es desazón
Desazón es el corazón fuera de tiempo,
con la sístole y diástole provocando truenos en lugar de melodía

Nota 3. De la búsqueda

No se sabe que se busca cuando se dice que se busca
No se sabe que se halla cuando uno se halla
No se sabe de la vorágine si no es por las ondas
No sé a ciencia cierta qué hay en este olvidado camino
negado y encontrado
afirmado y evitado

Nota 4. Del encuentro

Quise borrar todo, no recordar, pero fue imposible. Estas notas evocan, no el camino sino el andar. Vamos, de nuevo.

Nota 5. Del destiempo

Bebo lunas amargas, revoloteos de mariposa monarca suceden

Nota 6. Del encierro

¿Cómo escapar a tan funesto destino del ave enjaulada?
Del encierro retórico al encierro tácito
porque mientras me enclaustro, no puedes ni tener la más leve intención de dirigirte a la ventana a contemplar estas lunas

Nota 7. De la pasión

De la gente deambulante virulenta...no hay pasión, está enferma la

Nota 8. Del eterno retorno

Aquí estamos cuando decimos que no estamos.

Nota 9. Del alma

El último escalón
quiero alcanzarte
y araño sombras
temo olvidar
el camino de vuelta
no hay camino sino vuelta
a la misma mierda irreconocible
temo recordar
abismo
caída
fin
a
l

martes, enero 11, 2011

El sabor agridulce del destiempo

Hubo tanto tiempo aquí antes,
tiempo que te vi pasear,
tiempo que te vi reír,
tiempo que te vi besarte.

Nada queda ya.
No te amo más, digo adiós,
como a un colibrí,
porque en algún tiempo tus colores me parecían los únicos,
porque en algún momento pensé vivías conmigo ya...

***
No ves mi partida porque nunca viviste mi presencia.

Ahora veo un detalle, unas palabras...

-¿Podemos salir el viernes? Se me antoja ir a...

No te escucho el sonido se disipa tras la presencia luminosa que antecede el alba.

- Me gustas, no sé por qué, te aprecio...

¡Qué tarde parece ahora!...(una silueta aparece)...Ha llegado alguien, debo dejar de escribir...

domingo, noviembre 28, 2010

El tiempo

Guardar memoria. Arrumbar recuerdos. Procurar olvidos. El tiempo.



Entre el mareo y la taquicardia he deseado una mañana despertar sin dolor, sin la luz quemando mis pupilas, sin esta sensación de agonía...pero la vida es así, sucede que en el sendero que uno toma para evitarlo aparece aquello; a veces creo llegar tarde y después ocurre que el tiempo es perfecto: todo sucede justo cuando uno está...
Voy caminando, voy con el tiempo, voy con el viento, voy con tu sonrisa y tu mirada de compañía, voy con mis recuerdos disfrutando el paso que alimenta este atardecer...y este ritmo que tanto me gusta...

miércoles, abril 14, 2010

El fantasma enamorado...



Imaginé las muchas formas en que nuestras miradas copulaban versos, amoríos y riñas; en las grandes danzas que bailaban nuestros cuerpos; sonidos de ritmos asimétricos, tiempos discordes, notas comunales...

Camino por la avenida, suena tu voz, en la calle de quetzal con la borboleta naranja frente, a un costado el mensaje aquel:...

jueves, abril 01, 2010

Tengo tantos sentimientos

AMOR: Es siempre un lujo que despierta animadversión de los que no fueron convidados (Alfonso Reyes)

"Eternidad es el momento, ni futuro ni pasado, el presente", "es lo que es"

***

Y podríamos estar afuera
sentir el viento y compartir el atardecer
Viéndonos
Sobre el césped enlazados en una bocanada
Riéndonos
agitando las manos en el vaivén de las miradas
Acariciándonos
en esta tarde gris como en esas muchas caídas
iluminadas con nuestras soledades compartidas,
degustadas con un festín de palabras,
allá dónde construíamos nuestros extraños sueños idealistas.

Viéndonos, riéndonos, acariciándonos
no había otra forma mejor afuera.

Pensándonos
corríamos cada cual a su corral con el peso del reloj
Imaginándonos
la tarde en que habría de regresar la tarde que se había extinguido
Abismándonos
en este mundo por los secretos colores del otro mundo
Abrumándonos
con la mezquindad multiplicada y la plasticidad mascarada

Soy un extraño
un extranjero tierra adentro,
el alud púrpura me sepulta,
y me quedo en la mitad
¿podríamos caminar a casa?

Espero la lluvia con una sonrisa,
salto en auspicio del sol,
sepultada pienso, me abismo y me abrumo

Y podríamos estar afuera, pero ya no estas
Te has ido, y yo no estoy,
este día huele a ti,
sabe a tu cuerpo,
hiela mi piel.


( Es inevitable el querer que estés aquí con nosotros. Mientras acaricio tu cabello negro, tomo tu cabeza ausente sobre mis muslos precisos. Viendo el azul, la copa, y nuestras sonrisas amantes...No es, no será...Quiero dormir, mejor no pensar, caminar y encontrarme allí, con esa sustancia donde se hacen los sueños)

miércoles, febrero 17, 2010

Tierra a la vista...

Llevo mucho tiempo guarecida en esta enorme cueva, ahí te esperé cada tarde mientras caía la lluvia. Era el sitio donde habríamos acordado vernos aquella mañana de noviembre, después de recoger las fresas del verano tardío. La espera no me cansa, lo sabes, no me aburro puesto que mis grandes vicios son contemplar el atardecer y recolectar los frutos caídos, las hojas de los árboles y las piedritas blancas. Espero.
Esta tarde agoniza, y no llegas. No llegarás y me lleno de melancolía con el bullicio del bosque, el aleteo de las aves, el crujir de los árboles, tengo miedo porque entre todos estos sonidos no llega el tuyo, tu ligero sílbido color ámbar, temo la soledad y esta abrumadora presencia de los no invitados que hablan y emulan palabras para que salga de aquí. Asomo mis piernas, y de mis ojos se prenden todas esas miradas inútilmente compasivas.
Apenas amanece, salgo. Busco tus huellas sobre la tierra recién mojada -extraña época de lluvía, copiosa y otoñal, pienso-, seguro te refugiaste al borde del lago para no sufrir los estragos de este atemporal acontecimiento. Corro incesante, bajo sobre las rocas deslavadas, el lago luce grisáceo, miro el agua, te veo, te veo al fondo, dices lo mucho que sientes el no haber llegado a la cita, dices que uno no escapa sólo llega tarde, enseguida te desvaneces en los surcos que mi dedo provoca al tocar el agua al querer tocarte, ya no te veo. Me abruma el calor, ese sol de mediodía, me sudan las manos, la entrepierna, la frente; mojo mi rostro, no soporto esta sensación pegajosa, no así.
Regreso ahí dónde sé que sabes estaré.
Por curiosidad salgo de nuevo, un color verde muy parecido al tuyo lanza un velero dentro de la cueva, sonrío, suena a ti, tiene las letras impresas al reverso "ONT58" y bajo la proa dice: "Sabina, el cielo estrellado sueña con ver tu vuelo hecho realidad, signado 24 de Junio", ¡vaya contradicción! Examino ociosamente mientras juego con el velero, duermo.

Encuentro un sitio para crear el muelle que considero necesita mi velero. Más tarde, tengo ya una flota, un buque y comercios alrededor del muelle. Sonrío, voy feliz. Es primavera, el puerto está desquiciado, a tope, viajeros vienen y van, terribles garrapatas y polillas corroen la madera de la flota...hay mucho qué hacer y apenas es el inicio de la temporada más algida del año. De vez en cuando regreso a la cueva, a su silencio y sabiduría, a su amor y protección; y salgo de nuevo a enfrentar todo eso que se llama "vida", aún no me embarco, aún hay mucho que resolver en esta nueva tierra fundada...Ya embarcaremos sin dejar a un lado la espera de aquella tarde en la que apareces por aquí.






lunes, noviembre 16, 2009

El amor desde la ventana en las cornisas


El miércoles regresábamos del concierto de los Ting Tings. Del Metropolitan a los tacos de Pilares, nuestro paso obligado por Tlalpan, lugar de compra venta de placer -mientras recorríamos en el automotor azul dicha avenida, debatíamos lo conveniente de acercarnos a preguntar costos, la impertinencia del conductor de querer resolver mis dudas me llevó a un colapso de nervios... finalmente nos alejamos y sólo pensamos en ¿Cómo es que funciona el negocio y quiénes lo sostienen, o qué es lo que sostiene (¿son los sentimientos?¿la necesidad de contacto físico?¿placer reprimido en busca de una fuga?¿soledad?¿dinero?,etc.)-.
Ya en los tacos, de la burla ante la mirada de gusto del taquero a la reflexión de cómo en un instante una mirada se prende de ti. Al destino final con el sujeto convulsionándose. He ahí el sentimiento en sus diversas fases: el placer, el gusto momentáneo, el amor en sus diversas fases temporales y desde varias perspectivas: la aprehensión, la comunión, la compañía, la complicidad, el hartazgo, el drama, el berrinche, la inclusión de terceros, la apatía, la culpa, la compasión, etc, etc.

El destino final: Mi casa. Afuera, tirado en la calle se encontraba un ser semi convulsionándose. Su aspecto o mejor dicho su forma era similar a la de un indigente, obeso y tosco. Retorciéndose permaneció alrededor de cinco minutos, le comenté a mi acompañante lo prudente que sería darle un ray a su casa, a lo cual con su mirada incrédula respondió:

-Si estuviera igual que él puede ser, pero así no. Ya me lleva delantera-
Reí, por supuesto. Y seguimos observando por más de hora y media lo que allí explotó.
Llegó una chica compujida y del brazo de una mujer mayor -al parecer su tía-. Mientras la joven observaba el bulto tirado, la otra recogía la sudadera que se encontraba un metro más adelante. ¿Qué sucedió?
Bajamos la ventanilla sigilosamente, con entero descaro para escuchar los diálogos de aquel trío:

Fase 1:

él dice haberse emborrachado por ella; ella se siente halagada ante tal acto; su tía no comprende cómo alguien puede creer que de esa forma será perdonado.

Fase 2:

él le reclama a ella por su estado, le grita y le repite más de una vez mientras agita su mano con la cartera abierta: -si es por dinero, aquí está-; ella retrocede y lo mira decepcionada, mientras la culpabilidad se apodera de su sentir; la tía le inquiere en más de una ocasión la pertinencia de dejarlo allí.

Fase 3:

él le pide que lo escuche, le ruega, le recuerda que la ama y que no resistiría su abandono; ella lo ve con compasión, y en un acto de autocomplacencia lo abraza, mientras comienza a deseperarse; la tía permanece en una esquina observando la calle y a los aquí presentes quienes fingen no estar al pendiente de lo que sucede.

Fase 4:

él se tranquiliza con el abrazo y cede a la proposición de irse a su casa; ella busca con desesperación un taxi para que aquel show termine pronto; la tía regresa a casa con la tranquilidad de ver terminado aquello.

Fase 5:

él sube al taxi cual animalito domesticado, sin repelar, con la cola entre las patas y la columna encorvada; ella sonríe y finge estar bien con él; la tía aún no regresa. El taxi espera mientras se despiden, claro el taximetro corre oportunamente, es la espera mercenaria.

Fase 6:

él siente una especie de frustración de no haber conseguido en su totalidad el efecto deseado con su actuar; ella regresa con la tranquilidad de haber aniquilado tan penosa situación; la tía se vislumbra en la orilla de la calle; el taxi rerocede y él sale expulsado atrás de ella.

Fase 7:

él se pende de uno de los brazos de ella; ella con el hartazgo corriendo por sus venas, lo ignora, lo evita y le entrega la espalda; el taxi espera, la tía se acerca.

Fase 8:

él la persigue, queda justo a un costado del automotor en el que permanecemos inermes fingiendo no percibir lo que afuera sucede. Ella alcanza a su tía y van camino a casa. El taxi con su andar lento persigue al sujeto.

Fase 9:

El taxi da más de 3 vueltas mientras sigue los pasos de él; él se posa frente a la entrada de la casa de ella; ella con el mayor de sus desprecios le grita que le deje en paz; la tía permanece en el marco de la puerta; al fondo un patrulla aparece. Nosotros observamos ahora desde el retrovisor.

Fase 10:

-¡Ya estuvo bueno, no!, ¿Qué te pasa?- gritan con encono y rabia, es una voz masculina, agresiva.
No percibimos a través del estrecho retrovisor, giramos nuestro cuello pero un árbol entorpece la visión. Ellas están detrás del árbol, la patrulla a un lado, el taxi avanza y en ese cambio de dirección cae en un bache frente a nuestro automotor, el tssssss comienza a desvanecer la redonda forma de la llanta.

Fase 11:

Se escucha un fuerte golpe, enseguida él sale corriendo espigado como si nunca hubiese estado bebido zizagueando como en los minutos antecesores; ella y la tía mantienen los brazos cruzados; la patrulla la puerta abierta; y nosotros no entendimos el final de la historia, es decir quién le dio el carpetazo definitivo a la claqueta.

Fase 12:

Nos observamos, hacemos hipótesis y señaló:
-¡Que pena! Cómo es esto del amor, ¿no? Todo hubiera terminado si lo hubieras llevado como te dije, jajaja-
-jaja, no, no creo. Estaba muy mal como para saber dónde vivía y yo sólo, no, no- contestó
- Qué cosas, por eso debemos estar felices de no tener pareja, puros rollos y todo un teatro- sentencié
Mientras hablaba me observaba. Su mirada penetraba como la luz matinal baña los días, con ese calor que acompaña, nutre, embelese y se entrega a placer; cual noche apagué la luz, encendí las estrellas y huí tomándome de la luna.
-A veces la gente es ciega- dijo para sazonar mi frase.
Analicé el amor desde la ventana, teniendo unos ojos embelesados en la cornisa, llenos de amor y del gusto de compartir ese tiempo-espacio. Temí y salí del auto.

-¿Qué harás el sábado?-murmuró mientras la puerta se cerraba.

No lo sé, dije torpemente con señas, con una mano torpemente buscando las llaves y con la otra que no lograba ocultar el nerviosismo dejaba entredicho "llámame".

Y llegó a mí esta canción mientras escribía y reflexionaba, y me sorprendía de lo efímera que es la vida, cuando no sabemos que en un segundo se extingue, y que aún en plena juventud puedes no despertar como sucedió con Antonio de Nigris, del cual era fan.

We've been through this
Such a long long time
Just tryin' to kill the pain

But lovers always come
And lovers always go
And no one's really sure
Who's lettin' go today
Walking away

...
I know it's hard to keep an open heart
When even friends seem out to harm you


Y espero, lograrlo, dejar de contenerme y preocuparme por distinguir aquello, porque me angustia pensar que no me doy cuenta de las cosas hasta que es demasiado tarde...ello es una cosntante; así también abatir las ideas de los adioses y bienvenidas forzadas.


domingo, octubre 11, 2009

Cayendo, tras el azul

EL 9
El festejo de cumpleaños fue sui generis. Inició en el lugar de comida de mar y música en inglés. Después recorriendo la Plaza de San Jacinto en busca de un precio más amigable, lo cual propagó una bomba de perlas negras, caballitos de tequila, cervezas rubias, morenas, rojizas, botella de vodka y quesadillas de la Frida. En unos minutos, algunos bailaban, otros entablaban conversación y se entablaban.
Recordé al ver frente a mi a uno de mis amigos, que ese día lo había marcado como el día en que me titularía, aunque a destiempo me percaté que había cometido un error de logística y que a mi compañero de tarro no le importaba puesto toda esa superchería no sería, aún tuviése la oportunidad de dar otra fecha.

-¿Cómo crees que puedes saber eso? Estas loca, ¿sabes?-
- No puedo saber las cosas, no todas las cosas, sólo algunas, se sienten- respondí
- Ves, ¿cómo puedes decir eso?-
- No es nada raro-
...
- A ver dime la fecha, la voy a anotar en mi celular
- Uhm, es muy difícil. No lo sé...Espera...puede ser el 9 -
- jaja, ok, lo anotaré-
- No, espera, no estoy segura...
-No, si dices que sabes... Te doy la oportunidad de una semana de error- interrumpió con su irónica sonrisa.

Un día antes con toda la gracia de saber perdida la predicción -de hecho desde el momento de concepción, je, aunque lo tomé como reto aún sabiendo que no era "la fecha"- le envié un mensaje, claro podría entregarme a su burla e ironía en vivo el día 9; sin embargo ambos teníamos compromiso y lo dejamos para el 10. Y vaya sorpresa encontrarnos el 9 en la Frida en el festejo de nuestros respectivos amigos...

El 9 terminó a las once de la noche puesto que la resaca del festejado se acercaba y la fuerza agonizaba. Ya tendríamos el 10 para seguir con la fiesta.

EL 10

Riquísimo manjar marino, paella, camarones, empanadas, ceviche...mmm! México en la pantalla, un panal de abejas en la cancha contraria, El Salvador
La clásica ferlist de cumpleaños corriendo, una plática deleitosa y la tarde consumiéndose tranquila. Mientras se bañan, unos se fugan, otros llegan. 9:30 metro Portales, uno más, y vamos todos a Río Mayo. Ese ingreso costó una baja.
Esto último no fue tangible al momento, pensé que la cara larga y la mirada perdida se debía a la fuga de Fer, y la falta del equipo PetroPen. Finalmente llegaron, el lugar nunca dejó de parecernos acogedor con esa música tan anhelada.

- Estas fichando, verdad-dijo Petrone
- No, pero no me gusta la cerveza, ya sabes- dije para defenderme de no poseer una bebida en mi mano
-Te voy a pedir algo y te lo tomas, a ver si es cierto- retó
- Va, pidan lo que quieran, van a ver- acepté

Bendita Absinthe, tan azul, cómo imaginar que serías tú quién llegaría en esa noche tan extraña. Cóctel preparado, flameado, con tiempo límite, demasiado grado de dificultad para mi garganta inexperta pero esa sensación de su sabor y su tiempo es bendita, sin duda.

Regresé a mi lugar con la ligereza y deshinibición que se ausentó en las primeras horas. Reí, me burlé de mí, disfruté.

"Waiting on a Sunday afternoon
For what I read between the lines..."

EL 11

Sabía no era una noche ordinaria, esa noche de luna intermedia, terminó con un par de regalos, una despedida a presión y precoz, y un mensaje hóstil. ¡Vaya días! Aún con el ingreso y la baja, todo es relativo...


"Con toda acción ocurre siempre una reacción igual y contraria: o sea, las acciones mutuas de dos cuerpos siempre son iguales y dirigidas en direcciones opuestas"1

Así,
puro adiós, nada de bienvenidas
los adioses en la puerta y husmeando por la ventana
las bienvenidas replegadas en la esquina de la calle más oscura


1. Isaac Newton, extractos de Principios matemáticos de la filosofía natural, p. 199.

lunes, octubre 05, 2009

Respiro

Gané

  • 21 piquetes de mosco
  • Un olor a ungüento verde
  • La sensación de estar anestesiada

Perdí

  • Gran parte de mi cabello
  • Algunas palabras tornasol
  • Mi corazón ahogado en una copa de vino magenta


¿Debería sentirme mejor? Sí, respiro. Tengo esa mirada que tanto me encanta.

***

Desperté con esa útima imagen de un enorme bosque frondoso, de pasto verdoso, perfecto para dormir por un momento mientras pensamos ¿qué vamos a hacer?

Nota: Planear aquella ida postergada al campo. Un día verde aparece.


domingo, octubre 04, 2009

La belleza de la luna

Después de traspapelar los primeros días de agosto, al 24 de agosto -mi cumpleaños-, al 5, 10, que de la gran res saqué todos los bisteces para que no hubiera duda que hay una inquietud con nombre y sabor, al 13 de septiembre en que la inquietud se convirtió en palabra en una conversación amorosa entre amigas, al 23 de septiembre que estaba entre la incertidumbre y la pasión y pensé en contarte, al día de hoy que la llamada se materalizó vía telefónica.
-Hola. ¿Cómo estas?-
-¿Quién habla?- río.
- Bien sabes quién habla, jaja, ¿cómo estas?-
-Ya entiendo. Llamas por lo de ayer- contestó respondiendo lo extraño de la llamada.
-No. Quería invitarte a...

***




Fantástica, fascinante, febril, fecunda. La luna, llena, y ese halo de brillo descomunal propio de los días de octubre, me aniquila. No dejaré esas lunas con tu ausencia, iré por ti para grabar en sus cráteres nuestra historia con sabor a otoño.

jueves, octubre 01, 2009

Inundación en tiempos de cosecha

Aparentemente no hay forma de que el semblante sea otro que el de la felicidad, puesto el reconocimineto y palabras de cariño, aliento y empatía de las personas que más aprecio se han hecho presentes. Sin embargo, amanezco desde hace días con una extraña opresión en el pecho, sí de esas sensaciones trilladas, de cuando uno siente el corazón desvaneciéndose, hay más de una razón para ello, dejadas a la incertidumbre, al miedo y su interpretación, y al historicismo crónico -esas cosas que uno guarda para tirarse al drama-.

Quiero compartir esto, tengo que contarte...si sólo hubiése esperado un poco o hubiéses esperado más.
Voy aprendiendo los temporales, la cosecha está lista y este año no la dejaré perder. Hoy es el último día del mes y ahí estaré.

martes, septiembre 22, 2009

Efecto búmeran



El efecto búmeran se avecina. Cada vez más pronto con su trayectoria corta y su velocidad rápida, regresa en forma de parábola sin tanto artificio lineal...Así como las palabras los actos. "Que de tu boca sólo salgan palabras dulces porque algún día te las tendrás que comer".

Como me desgarra las entrañas esa sensación de vuelta, de ida con regreso. E incluso de espera, su precisión y puntual retorno, aniquilante a veces, esperanzador otras tantas.
Trato de despejar el terreno terroso para que al caer sea visible, lo encuentre. Intentaré lanzar con la trayectoria, velocidad e intención deseada y así no seguir en el polvoriento terreno recogiendo fintas e ilusiones ópticas de cientos de búmeran lanzados al azar.

martes, agosto 18, 2009

¿Cómo preparar un sueño?


"(...) la clave es la combinación delicada de ingredientes complejos:


primero ponemos pensamientos al azar, luego, añadimos una pizca de reminiscencias del día, mezcladas con algunos recuerdos del pasado, [relaciones: amores, amistades, roces] y todas esas palabras con canciones que [escuchamos] durante el día, cosas que [vimos] y también algo personal. Y nos ponemos a revolver..."


Nos dice Stéphane en la ciencia del sueño, mientras cocina uno.
Mis sueños a últimas fechas se han presentado densos. A ello, se suma que los banquetes han sido memorables y abundantes en carne y vino, demasiado carbohidrato para la cena.

***


Notes: 4 ago 2009

Hoy fue terrible, aterrador por las imágenes, los grises, verdes y azules entremezclados con el negro brumoso, demasiada soledad se siente aquí. Es una casa semiderruida entre terrenos baldíos.
Alguien nos persigue en estas calles desiertas y tomamos un atajo, cruzamos la calle, nos tomamos de la mano y saltamos el alambre de puas con cierta dificultad; al tiempo que nos encontramos en un sitio más oscuro acompasado de cuatro paredes -en teoría más seguro que el exterior y más segura con a compañía obtenida, un deseo onírico cumplido-. Hecho que terminó con la fuerza y brutalidad con la que tres tipos nos separaron y me llevaron a un cuarto verde enlamado y mohoso, sus gestos eran soeces, asquerosos; en cuanto pude corrí, escalé a otro predio en construcción y un cúmulo de gente se aproximaba vehemente. Grité y pedi ayuda a las personas que regresaban de la peregrinación pero sólo obtuve indiferencia, apatía y negación.
Callé. E irónicamente llegué a una casa donde me buscaban, querían retenerme para una especie de festividad, afortunadamente bajo los dones oníricos logre ser invisible- jaja, a nadie le gusta ser atrapado, ¿no es así?-. Un hermoso ventanal apareció frente a mi, un enorme vitral, y la lluvia apelmazando la imagen.

:..

Contraste. Aparecí en un lugar inundado de luz, todo vacío, sólo una linda y estética escalera marrón con incrustes dorados y nosotros. Al lobo ibérico le dijeron que viajaría, lo cual acrecentó su mirada bucólica y sonrisa salibante, Vermont, el destino, lindos montes y tierra para un lobo aunque peligroso. Su joven alegría por lo dicho contrasta con mi playera verde y mi apático estado de ánimo.
Mi tiempo. Tomé con desdén las cartas, pegajosas, salieron: 1) una totalmente negra, 2) un cubo y unos escalones reflejando al exterior, 3) una color pastel, como durazno y 4) una brumosa que no alcancé a percibir. Apática seguí. El tipo de apariencia desconocida y confianza desmedida me dijo:
- Vas a emprender un viaje -reí, por supuesto-
y alguien más con su lindo sarcasmo dijo -¡Siempre!-, reí de nuevo.
-Todo estará perfecto-, quedé tranquila sin dudas ni apatía. Extrañamente me reconfortó.


El siguiente lapso fue un capricho, pensé en mi deseo de quitar los miedos y barreras. Balanceando la copa de vino, su hermoso color y el vaivén provocado por el movimiento de mi mano me embelesó, besé la superficie de la copa, degusté su olor fresco como nunca antes lo había hecho. Pese a la falta de madurez en conjunto, vino-paladar, esta vez la coordinación fue excelsa, un lindo cosquilleo en todo el cuerpo, ¡qué placer!

¡Qué cosa Agosto, sus sueños, su temporalidad...me abismo!


martes, agosto 11, 2009

Con las sobras de chantilly en las tazas de café

Aquel, nuestro único recorrido nocturno, la forma en que me sentí protegida, tu mirada pendiente de mi llegada, y aquel color grisáceo de tu chamarra contrastado con tu rostro y los lentes de pasta...todo me enterneció e impulso a dejar el miedo tonto de quedarme. Así, un par de minutos, un par de bebidas de grano, unas palabras, la música que disfruto para relajarme, los pequeños cuadros y el color marrón acogedor típico de cafetería, me empujaban aún más con su risa burlona.


Mientras todo el escenario me parecía ideal, una señal, una reafirmación constante con ansia de asirme a tus brazos; tu actitud defensiva y tu mirada evasiva me mantenían en la misma postura fría y frenética de la cual teóricamente días atrás había decidido despojarme.


- Siempre voy a estar. Siempre. Siempre para ti!- me decías esa tarde antes de partir, con aquella mirada desesperada y hambrienta, con esa peculiar comunicación corporal y el tacto torpe e inquieto, que bien conozco.
- Hablamos de esto el viernes, ¿si?-

No resistí aquel disfraz, lo abracé y quise decirle muchas cosas, pero sólo salió un torpe y tímido -sí, nos vemos el viernes.-

- No nos podemos dejar, ves...-



***



Y ahora, aquí estamos, en Macondo, observando ociosamente el fondo de la taza de café y aspirando las sobras de chantilly. No podía concebir frente a mi a una persona tan diferente ¿Dónde había quedado aquel ser que con esa torpeza motriz e ímpetu me llenaba con su mirada ávida, con ese cariño desnudo? Ahora parecía convivir con un disfraz, un reflejo de mí hace tiempo, y ese reflejo me hororizó. Verse en el espejo y notar que aquello que se ve es, duele, y me afligí.


Aquí, la música repetida en los televisores, el tiempo corriendo hacia el dificil momento de la despedida, las palabras a cuentagotas, a tirabuzón, tan pesadas lapidando al corazón y despertando a la mente y sus disfraces egolatras.


- Me voy a lamentar- murmuró

Con ese disfraz bien puesto, aquel que me permite decir tonterías extirpadas de emotividad, reafirmé:


- Si eso sucede, acuérdate lo odiosa que era y el porqué estamos aquí.-


Minutos más tarde, salimos. Como cada vez que me baña el miedo y fluyen las ganas de correr, quise salir huyendo a cualquier lugar y jamás llegar a casa. No sucedió. Y la impulsividad, ese cotilleo hormoneuronal me lo tragué. Tengo miedo, grité.


- Ya fue-
- ...¿Por qué regresas? -


Y ví esa mirada de hartazgo, de no ceder pese a querer, de ese ligero escozor que causa el sentir depositada la vida del otro y no saber siquiera que hacer con la propia. De lo que he huído tantas veces, era ahora yo terreno. Con esas palabras se aplastó mi voluntad de cambiar y de revolucionar los sistemas de riego, siembra y cosecha, ha sido lo que los temporales marcan y nada puedo hacer.

En fin...¿Por qué regresas?

lunes, agosto 03, 2009

De pausa y reversa


Odio las palabras que visten los prejuicios, los miedos y generalidades. Y siempre las uso. Así, como el amor; el olvido, en vaivén.


Colocados bajo la lluvia de aquellas tardes agonizantes en nuestro lugar, nos encontramos. Pensé en lo raro de la situación, los regresos nunca me parecieron un momento sino una pausa interdicta, donde lo incómodo es acogido por el silencio, donde la palabra vuela en la superficialidad de las prendas conocidas, y donde todo suceso es pretensión de la impretensión.
Llegan, en esos destiempos, las miradas fugitivas que observan las manos, aquella esquina muerta, el detestable marcador de tiempo y los cuadros amarillos de las cafeterías.
Aún así, me arrojé. Bajo ese afán autocastigador que posee la culpa en el pensamiento reversible.

Así, pese a mi reacia postura acerca de los regresos y de ese pisar por segunda vez el terreno agreste, creí conveniente dar otra forma geométrica al círculo regordete y disfrutar los ángulos que pudiera explorar. La primera vez tuve miedo, su mirada me poseía, me estremecía, me inundaba; sabía que no habría regreso.
Esta vez, el final fue el mismo pero a la inversa, si el círculo giraba de derecha a izquierda, ahora quedó de izquierda a derecha, provocó los mismos raspones y nada de las nuevas sensaciones que llegarían. Sólo el mismo tacto hambriento que anteriormente se escondía bajo la timidez y deseo de la mirada. Lo mismo: un fugitivo, un soñador.
Y no es cuestión de incrementar el compromiso del cual el fugitivo teme, ni de actuar bajo esa forma del deber ser, sino del ser natural, sin máscaras; es decir, más desnudos, y en ello tal vez la palabra es intimidad. Y con ello viene la confianza, el cariño arropador, la admiración, etc. Eso es todo, quiero materializar aquello que quiero, cual soñador.
Y son esas palabras disfrazadas, lo de los niños, el compromiso de hacerse presente y esas tonterías. Esas cosas que no son, no están. Sólo quiero fluir y si te dije todo eso ayer fue porque te siento hermético, artificial, antinatural y cuando de repente me encuentro con esa mirada erótica llena de amor jovial, sé que eso es lo que me alimenta, lo que me sublima cualquier deseo de salir corriendo.
Si te digo antinatural es porque tus ojos me dejan ver que no es lo que se ve, veo la forma en que te embeleses en espasmos cada millón de años luz.
Sólo quise decirte que confiaras y te arrojaras, no sabemos qué sucederá pero lo que sea que tengamos, hagamos y compartamos sea libre y natural, completo, infinito en cuanto dure. Olvidar el aquí terrenal y dejar esas cosas que están en la mente.
Comprendo el porqué, por lo sucedido hace un año. Yo soy libre y extraña y sólo te puedo dar esto que siento ahora. No una promesa, ni un compromiso, un deber ser, sino mi ser así espontáneo, impredecible, fugaz y fútil.


No te vayas, quédate! Esta vez no guardaré las palabras.

No racionalicemos, no recordemos, vamos a sentir!
No quiero simulacros ya, quiero algo real, no sucedáneos.
Si es vdd, no he resuelto todo pero quiero vivir, quitar la pausa.
En esta corrección de estilo que me agobia desde hace 3 días, sirvo una copa de vino y escribo: Quitar el punto y continuar con el texto...

sábado, mayo 02, 2009

Sueños y promesas


Hoy me encuentro más tranquila, todo el día transcurrió en completa armonía. No hubo nada de aquellas nubes y aguaceros vespertinos que dispersaran el andar taciturno.

"Estaba perpleja, como suele suceder tras la muerte de un amigo, por lo irreal de la situación, la imposibilidad que desafiaba la mente. De hecho, estaba tan perpleja como asustada, y mi perplejdad aumentaba con mi miedo porque, en ese estado, no era capaz de reconocer mi forma habitual de ser"