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miércoles, diciembre 15, 2010

Una historia de desamor

IX.


En la tarde quieta las sombras de los árboles juegan a esconderse. En mi corazón juegan las penas, los sueños, los deseos.

Jaime Sabines, Como pájaros perdidos.


El nombre de esta entrada resulta poco original, nada de que extrañarse en este tiempo en el que lo común es encontrar seres con nulas intenciones de comprometerse con algo, llámese amor, pareja, trabajo, familia, etc. El 70% de mis amigos están en la soltería, recién "dejados" o ya agriados de tanto tiempo sin pareja...de desamor está tapizado el ambiente...

Amor, ¿qué es eso?, ¿qué es el amor?...es historia. Va una más de desamor y de muerte...


Un árbol de espeso follaje lleva vida y dolor en su rama más ligera. El cuerpo con los ojos hinchados y la expresión estirada. Aquella tarde había estado llorando, había llenado vasos con la amargura de su amor no correspondido. Como cada viernes se habían reunido a propósito del cumpleaños de Miguel, todos los amigos estarían allí, ella estaría allí también. Ulises con la esperanza abrazándole se esmeró, afeitó su escaso bigote, compró la loción aquella, arregló su pantalón y playera para la fiesta de la noche donde sabía la encontraría. Convenció a su hermana para que lo acompañara, le daba un poco de temor llegar y no poder acercarse a ella. Ansioso observaba el reloj del comedor quería llamarla y correr a su encuentro, comió presuroso, poco decía; su mamá le observaba con la misma ansia pero de escuchar sus planes. Ninguna de las dos cosas sucedieron, ni él llamó, ni ella pudo escuchar palabra alguna de él.

Las 6, agonizaba ya la tarde, su hermana no llegaba. Le llamó al celular, iba un poco retrasada dijo, su ansia se multiplicó. A las 8:30 estaban ya a la puerta del festejado de esa noche, los saludos habituales, la música estridente, las chicas con estoperoles y blusitas ajustadas. Caminaron al fondo, un par de cervezas, apostados en la esquina donde se resguardaba y servía la bebida conversaban con el festejado. Ulises disimuladamente veía de tiempo en tiempo la puerta principal.

Por fin terminó la espera, Cinthia apareció, venía con Jaime. ¡Qué raro! pensó, pero qué oportuno dijo casi entre dientes. ¿Qué dices? le preguntó su hermana. Aum, que ya llegó Jaime, voy a saludarlo, apenas terminó la frase y toda la energía y ansiedad previa se convirtió en una opresión y un intenso dolor contuso.

Jaime abrazaba a Cinthia, la tomaba de la cintura y después la besaba mientras jugueteaban con las manos. Nada había qué decir. Su hermana lo abrazó, le dijo que no valía la pena hacer nada más. Mario no supo qué decir, se disculpó, y trato de cambiar e incentivarlo con otros temas, pero era demasiado tarde, la imagen se clavaría en su mente de tal manera que sería imposible hablar o sentir otra cosa.

Pasado el momento, Cinthia y Jaime se acercaron al área de las bebidas, se miraron los cuatro. Cinthia reparó unos segundos en Ulises mientras Mario, Jaime y la hermana de Ulises llevaban una plática trivial.

-Por favor, dime que no es verdad...Bueno, sabes...yo te entiendo, te amo, regresa conmigo, no importa lo que haya pasado, te quiero mucho Cinthia...es más yo te recibo si tu te das cuenta de que me quieres...aunque estés embarazada o lo que sea...te quiero tanto- gimió Ulises.

-Yo no siento nada por ti. No te quiero y no quiero estar contigo. Estoy muy bien con Jaime, no te quiero, no te necesito- lapidó con desdén.

No te quiero, tic tac tic tac, no te quiero, tic tac tic tac, no te quiero tic tac tic, se repetía sin cesar aquella frase en su cabeza, su cabeza ardía en un sudor frío imparable, y el corazón aceleraba la marcha al unísono de esas tres palabras.

De la frágil rama pendía el cuerpo aún con el balanceo de la fuerza. El pequeño monte de piedras, y la mirada incrédula de los paseantes. "Ahora vuelvo" dijo antes de cerrar la puerta del traspatio de su casa. Su hermana pensó que tomar el aire le haría bien después de tan fuerte y desagradable impresión: su mejor amigo y su ahora ex novia juntos besándose y amándose así. Y Volvió. Volvió en forma de neblina, como viento frío despertó a su padre quien llegó hasta aquel lugar de extraño bullicio matinal, al árbol de espeso follaje. De la frágil rama pendía la soga anudada al cuello de Ulises.

(Basado en una historia real. Puebla, México.)

domingo, noviembre 28, 2010

El tiempo

Guardar memoria. Arrumbar recuerdos. Procurar olvidos. El tiempo.



Entre el mareo y la taquicardia he deseado una mañana despertar sin dolor, sin la luz quemando mis pupilas, sin esta sensación de agonía...pero la vida es así, sucede que en el sendero que uno toma para evitarlo aparece aquello; a veces creo llegar tarde y después ocurre que el tiempo es perfecto: todo sucede justo cuando uno está...
Voy caminando, voy con el tiempo, voy con el viento, voy con tu sonrisa y tu mirada de compañía, voy con mis recuerdos disfrutando el paso que alimenta este atardecer...y este ritmo que tanto me gusta...

martes, octubre 05, 2010

Sin un amor / Sabato

"Sólo existió un ser que entendía mi pintura. Mientras tanto, estos cuadros deben confirmarlos cada vez más en su estúpido punto de vista. Y los muros de este infierno serán, así, cada día más herméticos" El Túnel, Sabato.

***

Se venden flores, corazones y confites.

Qué extraña la soledad rodeada de tanta gente.
Qué circo parece el de las parejas pasear e ir al cine.
Qué ánimo bajo el de escribir del amor sin amor.

"Se renta amor. Excelentes condiciones. Interesados favor de dejar sus datos pútridos. A negociar."

De alguna forma uno tiene que reinventarse la idea del amor, con un amor.





viernes, julio 02, 2010

El insecto verde de alas difusas

"...estoy sentado en un cráter desierto, sigo aguardando el temblor..."

A veces, creo que sólo hago tiempo, no entiendo mucho de él pero sé que es parte de los grandes problemas de las personas, después de la incomunicación, y la honestidad.
De un tiempo a la fecha ni siquiera mis soliloquios son capaces de animarme, esta idea de sentir que alguien más no visible está siempre conmigo parece comenzar a perjudicar mi rutina y mis relaciones sociales, no en vano de noviembre a la fecha me he esmerado en potenciar mi virtud de hongo alucinante y a la postre mi agenda está integrada por 4 teléfonos que nunca marco.
Lo único interesante es que no dejo de sorprenderme y de espantarme de que las cosas sucedan como a veces adelanto serán, y no hablo de las cosas triviales sino de las vidas que acompañan mi andar taciturno y solitario. Tal vez es por eso que disfruto más la ausencia que la presencia.
***

Tomé el lugar habitual en el autobús, aquel cercano a la ventanilla y lejos de los roces corporales incómodos. Mientras el cielo grisáceo arrojaba enormes gotas aquella mañana mi mirada se ensimismo con el correr de un par de marcas de agua sobre el ventanal. Eso observaba en primer plano, de fondo me abismaba por la cantidad de gente que se veía cruzando la calle, a bordo de los autobuses, esperando sobre la avenida, los claxons creando terribles sinfonías de desesperación, gente gritándose o discutiendo por el celular...me entristecí.
Seguí el curso de la gota cuando de pronto apareció un insecto verde neón que contrastaba soberbiamente con el gris matinal. Su sólo brillo encendió una serie de pensamientos y reflexiones que apagaron el oscuro exterior.

Mientras versaba por milésima vuelta el pensamiento de ¿Cómo sería si...? El insecto verde permanecía aferrado a la ventanilla con una postura tan gallarda...me pareció extraño, ni la intensa corriente de aire lograba disuadirlo de alejarse en busca de un árbol. Mientras lo admiraba, pensaba en su inevitable caída y en lo efímero de los momentos "Let it be, let it be..." sonaba oportunamente, así tiene que ser, supuse, y sonreí. Disfrutar el momento, pequeño, ese instante cuasi orgásmico en el que las almas se encuentran, y comparten este tiempo-espacio.
Disfruté y agradecí el tener esa milimétrica vista verde que nadie más podía disfrutar, miré todo lo que me rodeaba, regresé la vista hacia mi ventanal en busca de mi acompañante y éste había desaparecido, busqué arriba, abajo, en la siguiente ventana pero se había ido. No buscaba poseerlo, sólo agradecerle el hacerme sentir de nuevo ese espíritu de sorpresa y exploración. Había llegado a mi destino, agradecí de nuevo y me guarecí bajo la lluvia en las notas que seguían sonando de forma melódica en mi mente.

sábado, mayo 22, 2010

El olor secreto de las leguminosas


Cuando mi edad aún no era rebasada por el miedo y la vergüenza, y se arrojaba más a la experimentacion y práctica de los fenómenos más extraños, quise registrar en mi diario de olores la fragancia de unos pequeños gránulos rojizos y moteados que pomposos contrastaban con otras bolitas de color ámbar y sepia que veía salir de los costales del tianguis que cada viernes recorría de la mano de mi abuela.


Esos extraños gránulos de color rojo encendido me parecían tan extravagantes compartiendo escenario con los frijoles, lentejas, habichuelas, judías, garbanzos y demás granos. Su color atrayente como el carmín de los labios jaló mi nariz hasta el costal donde se encontraban brotando cual fuente. Ese día, miré a mi abuela, luego al vendedor, viré mi cuerpo dando la espalda a los atrayentes bultitos rojos y tomé uno mientras de frente sonreía al vendedor.



-Gracias marchanta, buena tarde.
-Gracias joven- contestó mi abuela

Gloriosa guardé mi trofeo en el bolso de mi chamarra, y tomé de nuevo la mano de mi abuela. Seguimos el clásico recorrido, las verduras de Doña Juana, los tlacoyos de la "indita", la fruta y la naranja dulce de Don Pepé, "las cosas del otro lado" de Doña Irma, mientras de puesto en puesto sonaba "...I just wanna just your love tonight..." con su melodía repetida y ritmo pegajoso.

El sol típico de tardes ámbar completaba el festín con su rayos quemantes, y ese calor intenso que provoca escozor y sudor en los cuerpos, y a los 20 minutos de recorrido nos tenía exhaustas. Caminamos de regreso a casa. Se veían los torsos joviales cubiertos de playeras guangas y coloridas amoldadas por pantalones a la cintura caminando por el parque, pasamos a la recaudería, por el pollo sin pellejo que le gusta a mi abuelo y las tortillas para la comida.

Ya en casa, corrí al traspatio y saqué con un fervor inusitado el granito rojo, mi trofeo, explorando su forma lo mordí, lo rodé por la alfombra hasta embelesar mi púpila, tanto que lo cogí y lo acerqué tanto tanto que quise olerlo.

Me parecía que su olor era nulo, poco atrayente, decepcionante, todo aquello maravilloso que provocaba a las púpilas en mi olfato se desvanecía, me entristecí de tener un simple frijol color rojo. Intenté por última vez registrar su aroma, fue tal la aspiración que el gránulo quedó en mi nariz.
Traté de sacarlo sin éxito. Ya sin ánimo, decepcionada y con ese frijol en la nariz, preferí dormir pensando en que era un castigo por haberlo tomado sin permiso y que tal vez con el sueño y la presión de mi rostro con la almohada, éste saldría y al despertar la lección y el castigo por robar sería sólo un mal sueño. Pero no fue así.
Mi mamá que siempre ha sido de esos seres de resultados, no de procesos, sabía no entendería nada de la historia si le contaba, así que preferí ahorrarme la historia y el regaño también. Dos días después, una especie de vello me irritaba tanto que me impedía respirar.
Esa noche, mientras mi mamá secaba mis pies vio algo extraño, y tuve que confesar lo que había pasado, pues ya no podía soportar el cosquilleo en mi nariz. Había germinado. El hermoso y reluciente gránulo rojizo tan bello, era ahora parte de mi, era un asqueroso frijol naranja con un hilacho asomándose en mi nariz.

Desde ese día, dejé las cosas bellas sólo a la contemplación. Desde ese día supe que el aroma de la belleza era una cosa poco trascendente...

lunes, mayo 17, 2010

Palabras estacionales

Palavras:
  • Absinto: Pequenha erva aromatica européia.
  • Verâo: Estaçâo de tempo em que o sol esta abaixo do horizonte. As noites sâo mais curtas no verâo.
  • Noite: No sentido figurado sofrimento, tristeza.
  • Explosâo: Comoçâo seguida da detonaçâo e produzida pelo desenvolvimento de um gas.//Detonaçâo.// Manifestaçâo viva é súbita.
Nesta noite do verâo irradia baixo os efeitos do absinto uma incesante explosâo do amor, desejo, paixâo. Tenho muita saudade de teus olhos avermelhados, mais neste estado, neste muito tempo que durou a explosâo, sou feliz no mar de absinto dos paisagems azuis e verdes...

martes, mayo 04, 2010

Tons', ¿Pa' que empiezas?

Como en la gran mayoría de las reuniones familiares, sobretodo en aquellas en las que se celebran a los más grandes de la dinastía, surgen las conversaciones sobre "cómo era antes tal o cuál cosa", "cuando eras chiquito, yo te...", "Se acuerdan cuando...", etc, etc. Sucede que mi memoria siempre ha funcionado de una manera caprichosa, pues acostumbro olvidar gran parte de lo vivido y suelo recordar las cosas más simples o eventos graciosos, como: palabras mal dichas, sucesos de pena ajena, caídas, colores o formas, olores, e incluso sueños relacionados con las personas. Ello me hace ferviente oyente de conversaciones que versan en situaciones en las que supuestamente participé. (De no ser por la libreta que cargo afanosamente, mi cámara fotográfica y mis recortes, no sé que habría sido de mí, o mejor dicho no sé cuántas veces más bajo el ensayo y error, seguiría dando vueltas tras mi cola -claro, aún con toda esta metodología y pseudodisciplina de registro "caigo en los mismos errores", diría José Alfredo-).

Y así, mientras subía el straplees de mi vestido para no caer en la indecencia y vulgaridad de los ojos ajenos, mi abuela me llamó para presentarme a sus compadres:

-Mire, a mi nieta
-Wow, qué grande, qué linda está, ¿ya cuántos años tiene?- decía, mientras me incomodaba ser el centro de ese discurso lleno de halagos y galantería, cual niña buscaba afanosamente salirme de allí
-25, ya. Qué rápido, ¿no?

Y así transcurrieron un par de minutos, y enseguida ante mi cara de hartazgo y desconocimiento de los seres que se dedicaban a halagarme, contaron:

Cómo me acuerdo de esta muchachita, desde chiquita con su carácter y tan abusada. Sonreí, por supuesto. Y continuó:
Jeje, cuando jugábamos a que le ponía retos; y corría y se apuraba para llegar a dónde estaba ya con sus planas hechas o con lo que le había dejado hacer. Y así se la pasaba hasta que me cansaba y le decía que era su recreo...pero nunca se me va a olvidar cuando me dijo que ya eran muchos recreos, y le dije que esta era una nueva escuela, ella me contrapunteó diciendo que no había tantos recreos en la escuela...y cuando le confesé que ya estaba cansado, para finalizar su argumentación con un encono de enojo, me dijo: Si no vas a jugar bien, entons ¿Pa' que empiezas?

Cuando escuché esto, la risa me invadió pero la contuve y sólo salió un torpe graznido. Y pensé, ¡Qué sabia niña, caray! Aquella que tan sólo con un "Si no vas a jugar bien, entons ¿Pa' que empiezas?" acompañado de un ceño fruncido decía todo, y no obstante con ello, se alejaba con la ligereza de no comprender el mundo adulto y de no interesarse en comprenderlo...se alejaba feliz tomando sus juguetes...y seguía corriendo por el sendero.

miércoles, abril 14, 2010

El fantasma enamorado...



Imaginé las muchas formas en que nuestras miradas copulaban versos, amoríos y riñas; en las grandes danzas que bailaban nuestros cuerpos; sonidos de ritmos asimétricos, tiempos discordes, notas comunales...

Camino por la avenida, suena tu voz, en la calle de quetzal con la borboleta naranja frente, a un costado el mensaje aquel:...

martes, abril 13, 2010

Calle Quetzal


El quetzal es un pájaro que no vive dondequiera. Sólo por el rumbo de Tziscao. Hace sus nidos en los troncos huecos de los árboles para no maltratar las plumas largas de la cola. Pues cuando las ve sucias o quebradas muere de tristeza. Y se está siempre en lo alto. Para hacerlo bajar silbas así, imitando el reclamo de la hembra. El quetzal mueve la cabeza buscando la dirección de dónde partió el silbido. Y luego vuela hacia allá.
Balún Canán, FCE, pág. 25-26.

jueves, abril 01, 2010

Altavoz

Aquella madrugada ella se empecinaba por observar, descubrir cómo era ese todo en el que él se movía tan pomposo. Después de un par de tragos, brindis y bailes a ritmo de norteño con sombrero en mano y toda la alegría a flote, aquel él que no era él, le dijo:

-Le gustabas mucho, sabes.
Ella observó en silencio, en espera de más palabras, aquellas que sabía le compartía a él mientras veían pasar chicas en aquella esquina de la Facultad.
- Se moría por besarte, abrazarte.
Su cara tomó un semblante de asombro al escucharlo pues nunca imaginó que pudiera haberle dicho aquello, por lo mucho que él guardaba aquellas formas.
Y continuó:
- El decía que no eras así guapísima pero le gustabas mucho, le gustaba cómo eras. Te quería- sentenció.
Sonrió, y enseguida asomó el par de surcos laterales que se forman cuando su sonrisa es extensa, a la vez sintió que un extraño frío corría por su pierna derecha, asumió que tal sensación correspondía a una especie de asimilación del hecho a través de ese otro, y también un poco al ventisco propio del amanecer al borde de la piscina.
-Cuando él me contaba, yo le decia: Pinche vieja no te da nada.
Rió con mayor resueno que los pájaros que anuncian la mañana con su cantar.
Continuó:
- Pero, me da gusto saber que sí sentías esto, yo te digo lo que sé, lo que a él le hubiera gustado Lo sé porque me lo dijo.

Ella observó con mayor asombro cada detalle de aquella mañana, la forma en que clareaba el cielo, la forma en que el viento les envolvía en aquella plática, el canto de los pájaros resonando un canto muy parecido al de él...de golpe una segunda voz intervino:

-Ya no hablen del susodicho. Ya no está- inquirió con cierto pesar.
-No pasa nada está bien- defendió ella por primera vez en toda la noche, con su semblante apacible y nostálgico.
- Wey, yo sólo digo lo que él me dijo, de lo que sé que él quería- dijo con encono el de la primera voz.
-No pasa nada. Está bien, no hay problema, yo me siento tranquila. Y si, aunque pudo ser diferente y hubiése querido...estoy tranquila porque disfrutamos mucho.
-Y bueno, ¿Por qué no tienes novio, wey?
-Soy rara- respondió ella al no encontrar una razón de peso.
-A poco si bien pinche exigente-
-No, no es eso, pero está cañón encontrar a alguien. Y bueno, ahora más.
-Uyyy-
-Bueno, ahora siento que nadie llenará el espacio. Y antes él sabía, el sabía lo que había aquí.
-Me da gusto escuchar esto, que lo que hizo ese wey si llegó-dijo con gran emoción, con cierto brillo en los ojos, brillo radiante, de felicidad.
- Es difícil ahora sabes, mi corazon se fue allí- sentenció ella con cierta desazón.
- Yo digo lo que ese wey me dijo, te quería un buen, le gustabas mucho- dijo con aquel semblante de quien no entiende que es esa cosa o detalle único que la persona ve en el otro, en este caso él a ella.

domingo, marzo 21, 2010

jueves, diciembre 24, 2009

Sabor a mí...2009

Todos los tiempos en un tiempo...

Enero:

Comenzamos el año con el ánimo festivo de terminar de redactar la parte sustancial y más importante de la tesis, esa tocante a la Radio Ñomndaa' y su labor en la comunidad, y así titularme este 2009. Fueron los últimos días de diciembre que tuve la oportunidad de conocer Xochistlahuaca -donde está la radio que estoy tratando-y como toda nueva vista, mucho aprendizaje y dejas algo de ti ahí.
"Me gusto ver que hay otra forma de vida y que hago lo que más disfruto, eso me mantiene firme dentro del usual naufragio del vivir.a mi regreso de ese viaje algo se había insertado en mí con mayor vigor". (correspondencia 19 enero 2009)


Y de la correspondencia clásica de temporada -"Feliz año, los mejores sarcasmos y deseos a mis acompañantes, a los mensajes personales, llenos de buenos deseos de Marlen, palabras de amor y conocimiento de Alfonso, correspondencia interna y detalles de mi Fer trotamundos, las radiografías emotivas de Misael, los saludos de Venny y las frases de Tom. Inicié vida activa en el facebook. Con mucha energía...y una partida necesaria.



Febrero:

Después de toda la festividad culminada con una mordida a la rosca de reyes, era la hora de comenzar a escribir tan preciado documento, la mente dispersa, las ideas en ebullición, y la desidia rampante en la puerta, y desaparecí por momentos.
Lo mejor: la presentación de danza árabe en la Covarrubias, el taller ese intenso de confrontarse así mismo, y el sueño posterior que dio señales de lo que habría de venir, ese sueño tan peculiar de despedida, así como las casualidades que trajeron a 4 personas a mi vida, la danza y su extraña absorción. Lo peor: El momento incómodo en el festejo del onomástico de un compañero y vecino de barrio.


Marzo:

La inesperada ida al concierto de Radiohead, aunque no cantaron fake plastic trees, fue provechosa, con todo y el desencanto y sorpresa que me causó Creep. Y también el saber que de haber jugado el maratón en equipos hubiésemos ganado, jeje y aún así llegado a tiempo al concierto. El acompañamiento de la lectura, algunos textos como Balun Canan, el cuento de Echenique, el inicio de la relectura de los hongos alucinantes. Un par de experimentos, contemplación y observación, a fin de dilucidar el panorama, a mí en el panorama.


Abril:

El inicio de este espacio, primero a manera de bitácora donde Sabina habla de ese mundo construido a base de sueños, extrañas significaciones, desprendimiento y a la vez sentimiento que ata. A veces cuando las personas se involucran con el exceso y vicio del poseer, los tiempos no se amoldan a nuestro ritmo, las situaciones decepcionan cuando las personas escupen lo que tragan con tanto supuesto ahínco, deseo y valor dijeron...los mejores amigos se convierten en palabra, arte, música, así este lugar virtual. Y sin numen surgió la segunda parte de la tesis.

Lo mejor: esta embarcación secreta -en un inicio-, la carta de huazo al "iman encantador", y el trabajo express conseguido a través de Fer, mi sitio convertido en una cantina virtual de juegos de buscaminas, música y plática en pantalla a falta de contacto -forzado por la influenza-. Lo peor: Después del 27, las imágenes oníricas y la muerte de Aniza.


Mayo:

Y en los tiempos que se tornaban entre desoladores, inciertos e incluso cómicos con tanto experimento, fue muy buena rutina eso del monitoreo, del trabajar con mi Ferdj pese al viento denso y todo lo que el libro negro de motas rojas registró.


Junio:

Inicio de la temporada de fresas. Las lecciones del couch y las mañanas y tardes terapeúticas con Ferdj, Margites, Serge ardifóbico, y siempre certera y directa Mariana, y también las no tan terapeúticas con Mr. Robinson y demás animalitos del sur, jeje. Lo mejor: el cumple de Isa donde celebramos a Mariana también, jeje; París onírico, el Havre, las claves musicales. Lo peor: mi celular cae en Ghandi, la búsqueda de libros en la biblioteca central para detalles finales del texto, el mail de Santander.

jueves, diciembre 10, 2009

¿Por qué arriesgas tu vida por un pinche celular?

Me encanta caminar. Por las mañanas suelen disfrutarse más los recorridos. Nace el día y con él , sus olores. Aunque particularmente tengo un amorío enfermizo con la noche, con sus tonos ahumados y luces artificiales...Estos días, casi de manera autómata, cambié mis hábitos, ya no quise desvelarme y ver el amanecer como en el verano, no quise quedarme envuelta en las sábanas como en el otoño, ya que con ello inevitablemente llego al soliloquio de la nostalgia. Esta mañana sería diferente. Y lo fue.
Caminaba rumbo a casa de mi abuela, el tianguis se levantaba pomposo con todo su griterío y folclor. Pintoresca mañana hasta que en una de las calles que tomé me gritaron con fuerza, y no fue lo cotidiano: reinita, sabrosa, güerita o las clásicas sentencias 'qué buenas "$%!, con esas ··$&/ y demás letanías vulgares...

- ¿Por qué corres?, ¿A dónde vas?, ¡Quédate allí!- gritó con su voz amenzante, la mirada llena de resentimiento y el temblor propio de quien no controla sus impulsos.
Me detuve, segundos antes había percibido la presencia de dos sujetos tras de mí, temí que me acorralaran. Estiré el brazo y le dije:
- Ten el celular, ya.
-¿Por qué arriesgas tu vida por un pinche celular?- recriminó
No supe que contestar, mejor dicho, no quise contestar, no hubiera ayudado mucho -bueno es relativo en realidad-.
Me miró minuciosamente, fijó sus púpilas en la amenazante pistola de juguete color plata 072 que portaba, la levantó, cortó cartuchoplástico y salió campante por la calle mientras yo caminaba en contrasentido observándolo.

***
¿Por qué arriesgas la vida por un pinche celular?
Sé lo que tratas de decirme, sé lo que quieres. Es parte de mi. Mi gusto es. Y no es el celular en sí si no lo mío.

Y tú, por qué arriesgas la vida por un pinche celular, del cuál apenas obtendrás pequeñas ganancias para comprar la droga en ese callejón de la Paulino Navarro. Te reconocí, qué pena verte así, no te preocupes no le diré a nadie que fuiste tú quien dijo cómo sucedió el asesinato aquel del 2003.

...Y ni tan pinche, tú lo querías y yo lo quería. Claro, puedo vivir sin él, me duelen los mensajes que consevaba afanosa por su peculiar sabor, unos que endulzaban y otros que colocaban una enorme sonrisa en mi rostro; las fotos y demás respaldo de la memoria. Tú no podrías vivir sin él, y sin todos los demás celulares pinches que tienes que coleccionar por un poco de tu miseria diaria.

jueves, diciembre 03, 2009

Las arañas, Ibargüengoitia y la titulación

A últimas fechas he tenido percances con las arañas, no suelo matar insectos, no me gusta la sensación pegajosa y el sonido chicloso de estos cuando los aplastas. Hoy, regresé feliz con un ipod, jeje, y unos viajes, y vaya sorpresa me lleve al llegar a casa y sentarme en la mesa a desenvolver los objetos. Encontré una especie de suicidio arácnido colectivo...cinco arañas enlazadas, posadas cínicamente en mi lugar del comedor, ese que da espalda a la pared y queda frente al televisor.
Dicen los que saben que "las arañas son de buena suerte", pero no me causa tanta emoción encontrarlas así, muertas, en mi tesis, en los libros, en la mesa. Sólo pido que algún curioso me explique esta forma peculiar de acomodarse y morir.

****
Recibir un regalo siempre es emocionante, no siempre es halagador y a veces la decepción corre al desatar la envoltura. Sin embargo, me siento medianamente contenta con este aparatejo tan complejo; lo de los viajes me llena un poco de nostalgia porque ya en alguno de ellos el acompañante estaba listo y eso ya no será, llegaron tarde los regalos que habrían de premiarnos este 2009; y es este relato que habla de la vida: del nacer; crecer, del aferrarse, del soltar; del vivir la plenitud en el presente saboreando cada momento por picante o dulce que sea. Curiosamente se comparte hoja con Ibargüengoitia, jeje, sé que hubieras pensado de tal coincidencia mi Margites.

****


Con honor al blog de mi amigo David, quien se tituló hace un mes, retomamos el estilo de su post para informarles:

Este lunes 7 de diciembre, a las 9 a.m los espero en la sala Lucio Mendieta:


--Gracias a todos por sus buenos deseos
--No es necesario ir "elegantes", como me han preguntado, puesto que no quiero que me opaquen, jaja.
--Es la presentación de un trabajo de año y medio, el tema es peculiar: Radio en Comunidades Indígenas.
--Sí, seguro habrá celebración pero aún no he definido nada. Ustedes comprenderán que se quedó en el clóset el ánimo festivo, pero por supuesto me dará gusto verlos y estar al toque para lo que sea que improvisemos, jeje.

martes, diciembre 01, 2009

I wish you were here...

Mientras caminaba por tu barrio recordé que compartíamos ese palcer de observar la luna, de asombrarnos y ver más allá, aquella belleza que nos ensimismaba.
Hoy, surcó entre los nubarrones grisáceos y el fondo marino una luna enorme blanca brillante, tan radiante, hace mucho no se veía en estos lares. Hermosa, ésta última luna de noviembre, tu noviembre...

I wish you were here

lunes, noviembre 16, 2009

El amor desde la ventana en las cornisas


El miércoles regresábamos del concierto de los Ting Tings. Del Metropolitan a los tacos de Pilares, nuestro paso obligado por Tlalpan, lugar de compra venta de placer -mientras recorríamos en el automotor azul dicha avenida, debatíamos lo conveniente de acercarnos a preguntar costos, la impertinencia del conductor de querer resolver mis dudas me llevó a un colapso de nervios... finalmente nos alejamos y sólo pensamos en ¿Cómo es que funciona el negocio y quiénes lo sostienen, o qué es lo que sostiene (¿son los sentimientos?¿la necesidad de contacto físico?¿placer reprimido en busca de una fuga?¿soledad?¿dinero?,etc.)-.
Ya en los tacos, de la burla ante la mirada de gusto del taquero a la reflexión de cómo en un instante una mirada se prende de ti. Al destino final con el sujeto convulsionándose. He ahí el sentimiento en sus diversas fases: el placer, el gusto momentáneo, el amor en sus diversas fases temporales y desde varias perspectivas: la aprehensión, la comunión, la compañía, la complicidad, el hartazgo, el drama, el berrinche, la inclusión de terceros, la apatía, la culpa, la compasión, etc, etc.

El destino final: Mi casa. Afuera, tirado en la calle se encontraba un ser semi convulsionándose. Su aspecto o mejor dicho su forma era similar a la de un indigente, obeso y tosco. Retorciéndose permaneció alrededor de cinco minutos, le comenté a mi acompañante lo prudente que sería darle un ray a su casa, a lo cual con su mirada incrédula respondió:

-Si estuviera igual que él puede ser, pero así no. Ya me lleva delantera-
Reí, por supuesto. Y seguimos observando por más de hora y media lo que allí explotó.
Llegó una chica compujida y del brazo de una mujer mayor -al parecer su tía-. Mientras la joven observaba el bulto tirado, la otra recogía la sudadera que se encontraba un metro más adelante. ¿Qué sucedió?
Bajamos la ventanilla sigilosamente, con entero descaro para escuchar los diálogos de aquel trío:

Fase 1:

él dice haberse emborrachado por ella; ella se siente halagada ante tal acto; su tía no comprende cómo alguien puede creer que de esa forma será perdonado.

Fase 2:

él le reclama a ella por su estado, le grita y le repite más de una vez mientras agita su mano con la cartera abierta: -si es por dinero, aquí está-; ella retrocede y lo mira decepcionada, mientras la culpabilidad se apodera de su sentir; la tía le inquiere en más de una ocasión la pertinencia de dejarlo allí.

Fase 3:

él le pide que lo escuche, le ruega, le recuerda que la ama y que no resistiría su abandono; ella lo ve con compasión, y en un acto de autocomplacencia lo abraza, mientras comienza a deseperarse; la tía permanece en una esquina observando la calle y a los aquí presentes quienes fingen no estar al pendiente de lo que sucede.

Fase 4:

él se tranquiliza con el abrazo y cede a la proposición de irse a su casa; ella busca con desesperación un taxi para que aquel show termine pronto; la tía regresa a casa con la tranquilidad de ver terminado aquello.

Fase 5:

él sube al taxi cual animalito domesticado, sin repelar, con la cola entre las patas y la columna encorvada; ella sonríe y finge estar bien con él; la tía aún no regresa. El taxi espera mientras se despiden, claro el taximetro corre oportunamente, es la espera mercenaria.

Fase 6:

él siente una especie de frustración de no haber conseguido en su totalidad el efecto deseado con su actuar; ella regresa con la tranquilidad de haber aniquilado tan penosa situación; la tía se vislumbra en la orilla de la calle; el taxi rerocede y él sale expulsado atrás de ella.

Fase 7:

él se pende de uno de los brazos de ella; ella con el hartazgo corriendo por sus venas, lo ignora, lo evita y le entrega la espalda; el taxi espera, la tía se acerca.

Fase 8:

él la persigue, queda justo a un costado del automotor en el que permanecemos inermes fingiendo no percibir lo que afuera sucede. Ella alcanza a su tía y van camino a casa. El taxi con su andar lento persigue al sujeto.

Fase 9:

El taxi da más de 3 vueltas mientras sigue los pasos de él; él se posa frente a la entrada de la casa de ella; ella con el mayor de sus desprecios le grita que le deje en paz; la tía permanece en el marco de la puerta; al fondo un patrulla aparece. Nosotros observamos ahora desde el retrovisor.

Fase 10:

-¡Ya estuvo bueno, no!, ¿Qué te pasa?- gritan con encono y rabia, es una voz masculina, agresiva.
No percibimos a través del estrecho retrovisor, giramos nuestro cuello pero un árbol entorpece la visión. Ellas están detrás del árbol, la patrulla a un lado, el taxi avanza y en ese cambio de dirección cae en un bache frente a nuestro automotor, el tssssss comienza a desvanecer la redonda forma de la llanta.

Fase 11:

Se escucha un fuerte golpe, enseguida él sale corriendo espigado como si nunca hubiese estado bebido zizagueando como en los minutos antecesores; ella y la tía mantienen los brazos cruzados; la patrulla la puerta abierta; y nosotros no entendimos el final de la historia, es decir quién le dio el carpetazo definitivo a la claqueta.

Fase 12:

Nos observamos, hacemos hipótesis y señaló:
-¡Que pena! Cómo es esto del amor, ¿no? Todo hubiera terminado si lo hubieras llevado como te dije, jajaja-
-jaja, no, no creo. Estaba muy mal como para saber dónde vivía y yo sólo, no, no- contestó
- Qué cosas, por eso debemos estar felices de no tener pareja, puros rollos y todo un teatro- sentencié
Mientras hablaba me observaba. Su mirada penetraba como la luz matinal baña los días, con ese calor que acompaña, nutre, embelese y se entrega a placer; cual noche apagué la luz, encendí las estrellas y huí tomándome de la luna.
-A veces la gente es ciega- dijo para sazonar mi frase.
Analicé el amor desde la ventana, teniendo unos ojos embelesados en la cornisa, llenos de amor y del gusto de compartir ese tiempo-espacio. Temí y salí del auto.

-¿Qué harás el sábado?-murmuró mientras la puerta se cerraba.

No lo sé, dije torpemente con señas, con una mano torpemente buscando las llaves y con la otra que no lograba ocultar el nerviosismo dejaba entredicho "llámame".

Y llegó a mí esta canción mientras escribía y reflexionaba, y me sorprendía de lo efímera que es la vida, cuando no sabemos que en un segundo se extingue, y que aún en plena juventud puedes no despertar como sucedió con Antonio de Nigris, del cual era fan.

We've been through this
Such a long long time
Just tryin' to kill the pain

But lovers always come
And lovers always go
And no one's really sure
Who's lettin' go today
Walking away

...
I know it's hard to keep an open heart
When even friends seem out to harm you


Y espero, lograrlo, dejar de contenerme y preocuparme por distinguir aquello, porque me angustia pensar que no me doy cuenta de las cosas hasta que es demasiado tarde...ello es una cosntante; así también abatir las ideas de los adioses y bienvenidas forzadas.


sábado, noviembre 07, 2009

Ahora en versión Tangerine


Dije, sería la última vez pero aquí estoy ahora en versión naranja, dulceácida, jugosita, más pecosa. Después de granjearme los apodos de "alemana", le hago honor a quienes me llaman "Clementine" con esta nueva versión de mi. Esta vez, sí será la última...
Mis peores decisiones siempre han tenido que ver con el corte de cabello, jaja...pero hay cosas más importantes que esto. Voy sintiéndome mejor.

sábado, octubre 31, 2009

Enferma

Con el trajín cotidiano, el estrés, las preocupaciones propias del ritmo de vida ha crecido el desarrollo de 'enfermedades' que responden más que a un padecer físico a un padecer emocional manifestado de múltimples formas.
Así, la depresión y demás enfermedades 'mentales' responden a un sentimiento de desánimo, de desasosiego propiciado por el rondín pasajero de pensamientos que manifiestan tristeza, inconformidad, deseperanza...debilitado el sistema, entra la 'enfermedad'.Es en esta temporada, con la cercanía del inivierno y las fiestas de fin de año que se incrementa el índice de suicidios.
Por eso a mis enfermos los procuro, pero ha ocurrido que esta vez caí yo. Terminé en el doctor después de una larga noche con taquicardia, dolor de cabeza y temperatura. Lo sé estoy llena de eso que dijo el doctor, y para lo cual me recetó vitamina b.
Intento calmar mis desavenencias pero me duele el corazón, tengo una extraña sensación de angustia, como si quedara poco tiempo. Me abismo en los pensamientos de creer que no transito por donde debería, de un futuro hipotético mientras el presente se me desvanece, ideas de que no he logrado distinguir la presencia aún, y me invade el miedo.

jueves, octubre 15, 2009

Del transporte


Tengo muchas manías y una de ellas con un origen incomprensible, y hasta cierto punto, bobo. No me siento a gusto cuando mis pies no controlan mi andar, ¡qué tonto suena al escribirlo!
No sé manejar, puedo aprender, pero no me siento segura cuando mis pies no tocan la superficie terrestre -necestaría un auto como el de los picapiedra-. Tampoco sé nadar, le temo a esa sensación de semiflote, y, al agua en su versión marítima. Por ello, me he hecho andariega, disfruto de dar largos recorridos, de observar las calles, sus nombres y colonias, sus complejos comerciales y habitacionales, de mirar al suelo por si me encuentro algo y mirar al cielo por si me ocurre fantasear.

Por otra parte, me desespera y abisma la cantidad de personas que hay en la ciudad de México, donde el correr ditancia en autómovil es enfrascarte en un estacionamiento con un andar constante de 40km por hora en las llamadas 'horas pico'; donde el andar citadino es un conglomerado de estrés, presión, 'prisa', donde el peatón es desdeñado en las vialidades -es el que juega el papel más arriesgado- puesto que todo está diseñado para los automotores (desde la sincronizacion de semáforos, puentes -incluso los peatonales son creados 'para que no los atropellen' y no para que puedan cruzar porque es un sitio ideal de convergencia-, etc, etc.

En fin, es loable lo que se hace en materia de transporte público pero ello también requiere de un reconocimiento al peatón, una cultura cívica de respeto en las calles y a bordo del transporte público; para que el diseño de la ciudad que se plantea respecto a vialidades y transportes fructifique en reducción de tiempos de traslado, eficiencia en el servicio y armonía.

De otra forma la voracidad de los autos particulares donde un sólo ocupante se transporta será incontrolable, el individualismo y la falta de consideración hacia el otro es uno de los problemas génesis de muchos fenómenos. No diré que compartamos el auto pero seamos más conscientes, y respetemos a aquellos petones y ciclistas kamikazes -como yo- que se embarcan a diaro a recorrer las calles de la ciudad.


miércoles, octubre 07, 2009

Intermedio y Preludio


La vida está tapizada de decisiones y aderezada con las formas, colores, olores y temporalidad de dichas determinaciones. Hacía mucho tiempo que no tomaba una sentencia por mi misma, más allá de las básicas, incluso las más triviales han sido motivo de una tercera mano. Esta vez, pensé debía ser diferente, sentí una de esas sensaciones que nacen del fondo, del fuego de las pasiones y no de los impulsos.
Preparé todo y nada.
Unas palabras sin discurso.
Una cita sin razón.
Quiero hacer aquello que he dejado postergado -ahora entiendo un poco a lo que se refería el lobo ibérico al decirme que vivo en un mundo incomprensible y abstraída de los demás-
Quiero intentar...perder y ganar con naturalidad
Quiero aprender a manejar un automóvil -sin fascinación por el simple hecho de ir de noche-, y a nadar -por lo menos para dejar de soñar con el mar en su versión temible-

Este año ha sido benevolente pero ha removido mucho. Me sentí mejor al menos por unos momentos.

***
Faltan dos días para el cumpleaños de una de las personas que más aprecio y que me ha acompañado en estos dos extraños años. Que en el día y la noche permanece; que me ha escuchado gritar, llorar, reir; me ha sacado del MP, de las noches peligrosas en los lugares oscuros, de los lugares incómodos. Con quien he compartido viajes, películas, música, y un poco de esas, mis palabras ininteligibles para su sencilla y práctica vida. De caminar seguro y andar zigzagueante. De pocas palabras y mucho corazón. De enormes sonrisas y reducidas quejas. De gustos gourmet y de ahorro nulo.
Este año, necesita un marrranito patriota si es que querrá irse a Liverpool el próximo verano. Serán buenos días y festejos que ameritan toda la presencia.