Mostrando las entradas con la etiqueta sabiduría popular. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta sabiduría popular. Mostrar todas las entradas

domingo, marzo 28, 2010

27

"La verdad es cuetión de voluntad"

Persiguiendo la supuesta verdad, acomodé las cosas "necesarias" para correr por el río de las casualidades y hacer pequeñas escalas en aquellos sitios donde se bifurcan los caminos con la corriente ajena.

1. No surprises...

Porque algunas veces somos animales, y otras tantas humanos en espera.
Esta danza nos lleva como marea, el vaivén de los cuerpos y de las almas, de los metales y las sensaciones, de lo plástico y lo etéreo.

2. Sufren, todos.

Sufre el león porque es león, sufre el mono al pretender ser león. Sufre el mono que ve a los de su especie como leones con grandes orejas. Y todos sufren. Sufren porque quieren, quieren porque sufren. Se empeñan en pretender ser, llegar a...
Si todos coexistieramos bajo la misma ilusión, y cada uno dar lo que puede dar ¿Por qué tendría el mono que exhibir a su coétaneo lo que no puede ser?, ¿Por qué alejarlo de su sueño feliz e infantil de ser león?, ¿Por qué el león sufre por el peso de la jungla, teniendo ya suficiente con su propio peso?, ¿Por qué el mono tendría que vivir esta "vida de mono" teniendo tantas posibilidades en la jungla?...La ilusión y la verdad parecen la misma cosa, una más fantasiosa, la otra más pomposa

3. El sueño, la muerte. El vivir, despertar.

Entre sueños las musas desfilan con arpas, y cantan "se ha ido", " no va a regresar, él está mejor....le dolía mucho su corazón". Despierto, y resuena en la radio "todo tiene su tiempo".


4. Tomo el tren. "Recorren su vida en un abandono feliz" Goethe

Los extraños sonríen, lanzan su mirada ligera, compañera, almas desnudas dándose a cada rato, con su sonrisa cálida y su alegría efímera. Dándose van, dejando a su paso el silencio apacible de los momentos felices, del tiempo sin tiempo -de la eterna inmortalidad, de la inmortalidad eterna-.
Viajan solos, cual navío en tierra agreste, empujando, buscando viajan; ocurre un momento en que encuentran cauce y fluyen al vaivén de la marea, sin brújula, no les preocupa el destino final al que encallaran; sino al benevolencia , la terrible incertidumbre de los climas que todo determinan aquí en la tierra.


5. "Las intenciones son buenas, pero los hechos son malos" San Pablo

Mientras escribo con vehemencia estas palabras, tu mantienes tu postura erguida y la mirada sobre los cientos de caracteres que tienes que leer, y en ratos me observas como quien descubre una nueva especie y no sabe cómo actuar pues todos sus actos parecen incomprensibles. Dejo de escribir, camino hacia la cocina para no distraer tus púpilas porque temo que te empeñas en entender y encontrar la intención de un ser que está sentado cantando sonriente en una aparente parsimonia de la cual careces en ese justo momento.
Ante la "no presencia", gritas: "Hey,... ¿Qué haces?". Bailo, no escucho, la luz es en extremo penetrante, las ventanas cerradas, la falta de aire comienza a asfixiarme. Regreso, me observas como a un animalito curioso, sonries, me pides que revise la cuartilla que te ha mantenido en esas posición por más de media hora. Me siento, me acomodo, me adhiero a tus practicas, reviso, corrijo; agradeces mis comentarios, lavas tus dientes, sigo bailando. Salimos, dices que vas a un lugar y yo digo que estoy en tiempo para llegar a ese concierto de Revueltas, que tanto me entusiasma.

Sé que tus intenciones son buenas pero... -dejo de escuchar-
Y emulo un desfile festivo de letras en mi mente: La intención es que no haya tal, ¿es tan difícil entenderlo?, sonrío y asiento con la cabeza tus insalubres palabras.

6. " Es fácil complicar los motivos más íntimos que uno tiene. Esas tonterías son las que se suelen leer en las novelas"

¿Por qué todo es matizado con estos colores?...me alejo. Viajo y dormito en el transporte con la música esa que me recuerda tu cuerpo, ese canto que me recuerda tu mirada. Descanso.

7. El extranjero, va. La huída, llega.

Dormito en el transcurso de aquel sitio hasta la extraña sala de conciertos, me embelese escuchar las notas discordes y ensambles tan sui generis. Salgo, y a mi encuentro anteceden un par de libros, piso una frase "Eterno retorno Nietszche" mientras corre "Aguas de março" en la bocina exterior del edificio de los azulejos. Sonrío, recuerdo mientras entrelíneas veo: araña, espacio, todo, nada, muerte, retorno.

La luz se extingue, en mi mano va El extranjero, La metamorfósis, La huída y La papilla Estelar...me acompaña un extraño, mientras él conversa sobre la decisión que tuvo que tomar hace tiempo: "Decido, mejor enfocarme en la realidad, dejar la subjetividad y el mundo de los sueños, no me era fácil manejar esa otra dimensión. Un amigo decía que abría puertas...",, recuerdo y reconozco las palabras dichas anteriormente acerca de aquella facilidad de entablar conversaciones profundas con las personas. Agradezco la confianza de relatarme sus conflcitos personales.


7. Me gustan los días 27, siempre con sus sorpresas y regalos. "Esta es la despedida..." Hoy es un día de esos muchos que disfruto de los regalos que llegan, festejo el amor con fanfarrias y locura; y despido al desamor con decoro y con la vehemencia y respeto de los caídos.


martes, septiembre 22, 2009

Efecto búmeran



El efecto búmeran se avecina. Cada vez más pronto con su trayectoria corta y su velocidad rápida, regresa en forma de parábola sin tanto artificio lineal...Así como las palabras los actos. "Que de tu boca sólo salgan palabras dulces porque algún día te las tendrás que comer".

Como me desgarra las entrañas esa sensación de vuelta, de ida con regreso. E incluso de espera, su precisión y puntual retorno, aniquilante a veces, esperanzador otras tantas.
Trato de despejar el terreno terroso para que al caer sea visible, lo encuentre. Intentaré lanzar con la trayectoria, velocidad e intención deseada y así no seguir en el polvoriento terreno recogiendo fintas e ilusiones ópticas de cientos de búmeran lanzados al azar.

miércoles, agosto 05, 2009

¿Por qué regresas?

Buena pregunta.


¿Por qué?




  • por culpa. Nada como pagar a unos lo que debemos a otros.

  • por reparar un daño. Nada como sentirnos el centro del universo.

  • por comodidad. Nada como mecerse en el sillón que empalma su forma con la nuestra.

  • por miedo. Nada como mantener la puerta cerrada con lo que dominamos.

  • por deseo. Nada como comerse un dulce que nos ha hecho salivar. Mmm, qué gozo!

  • por ser. Nada como encontrarse, fluir, caminar sin cuestionamientos y compartir. Cursi, idealista, si, pero sincero.


Las primeras dos acuden al pensamiento revesible, aquel que nos hace creer que actuamos de manera "inadecuada", lo cual a veces sólo es la "no esperada", y ello causa una separación entre las partes: la que aspira, la que entrega y la que es, la que recibe. La segunda cuestión, en específico, es más histórica, actúa bajo la creencia de que somos la causa de todo, de sentir el sino de dios y querer remediar lo hecho a alguien, patético pretexto.



Las dos últimas asisten más a lo corpóreo y la unidad de aquello que vemos como bello y apetecible. Uno, el deseo, lo que la vista come en grandes bocados; luego lo disimula con la admiración al intelecto, bondad, amabilidad, astucia o lo que sea que nos atraiga. El deseo de eso que queremos para nosotros o en nosotros, está presente (no deseo erótico de las formas sino de los fondos). La segunda, el ser, el sincero placer del arrojo, el sentir ese placer único con esa persona, sea lo que ésta represente, el disfraz que tenga, lo que provea. Como si ese fuése el lugar en el que somos multiplicados.



El término medio, ese horrible estado de indefinición, la comodidad. Como no sé que es lo que quiero arropo lo que tengo. En sentido coloquial "Más vale pájaro en mano...". No arriesgo mi cuadrado y hermético cuerpo en formas circulares gélidas; mejor el calor de lo confortable y conocido. Y por último, su compañero, el miedo, esa sensación que nos mantiene en la inacción, temiendo lo que no sucede aún y nos dormita en la habitación que podemos recorrer tras la puerta, temiendo que lo de afuera nos comerá.




Sea por recuerdo, por un rapto momentáneo, dependecia, en la espera de...,por comprender, hemos estado aquí.




sábado, julio 11, 2009

De los cerdos que bailan en los sueños

Lunes, 6/09

Esa noche lo comprendí. Mi vista emponzoñada y mis manos tímidas no me permiteron sentir la delgada línea que separa la verdad de la apariencia. De cualquier forma, me siento tan bien, siento la línea final sobre el nuevo comienzo y veo la gran caja de regalo al borde.
Tú necesitas una canción de cuna reconfortante. Lo siento, no soy buena para cantar tales melodías y estoy hambienta. Justo esta noche, resulta, tengo una cena, hay mucho que decir y comer. Tanta abundancia sobre la mesa: salado, dulce, amargo, agridulce, ácido. Mmm!
¿Cómo hablar con alguien que no entiende el diálogo y que sólo escuha parcialmente? Que pena! -tu ego-...tengo la luz verde
“Nolite dare sanctum canibus neque mittatis margaritas vestras ante porcos, ne forte conculcent eas pedibus suis et conversi dirumpant vos. (Matthaeum 7:6)”
Lo que sería traducido: "No des a los perros lo que es sagrado, ni arrojes perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen con sus patas, y después, volviéndose, las despedacen"
Bien!
De los cerdos que bailan en los sueños, tan acompasados, a los que en el lodo se revuelcan, tantas veces sin sentir. Prefiero los del mundo onírico donde las perlas se arrojan sin límites.