Mostrando las entradas con la etiqueta retorno. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta retorno. Mostrar todas las entradas

jueves, mayo 19, 2022

El cuerpo tapizado



BARCELONA
Nostalgia
Se posa la nostalgia en mi ventana
recuerdos de atardeceres
comidas enlatadas, sonrisas amorosas
Nunca reparé en la idea aquella. Y ahora, en retrospectiva, suele alojarse la nostalgia.
Quiero salir de aquí.
Regresar el tiempo, mas lo demás no habría sucedido, cuántas veces en la vida estos lamentos no han tapizado las paredes de nuestra enclaustrada existencia.
¿Por qué renunciar?
Qué extraño capricho
qué ceguera tan vil
dos voces al unísono

lunes, octubre 05, 2009

Respiro

Gané

  • 21 piquetes de mosco
  • Un olor a ungüento verde
  • La sensación de estar anestesiada

Perdí

  • Gran parte de mi cabello
  • Algunas palabras tornasol
  • Mi corazón ahogado en una copa de vino magenta


¿Debería sentirme mejor? Sí, respiro. Tengo esa mirada que tanto me encanta.

***

Desperté con esa útima imagen de un enorme bosque frondoso, de pasto verdoso, perfecto para dormir por un momento mientras pensamos ¿qué vamos a hacer?

Nota: Planear aquella ida postergada al campo. Un día verde aparece.


miércoles, agosto 05, 2009

¿Por qué regresas?

Buena pregunta.


¿Por qué?




  • por culpa. Nada como pagar a unos lo que debemos a otros.

  • por reparar un daño. Nada como sentirnos el centro del universo.

  • por comodidad. Nada como mecerse en el sillón que empalma su forma con la nuestra.

  • por miedo. Nada como mantener la puerta cerrada con lo que dominamos.

  • por deseo. Nada como comerse un dulce que nos ha hecho salivar. Mmm, qué gozo!

  • por ser. Nada como encontrarse, fluir, caminar sin cuestionamientos y compartir. Cursi, idealista, si, pero sincero.


Las primeras dos acuden al pensamiento revesible, aquel que nos hace creer que actuamos de manera "inadecuada", lo cual a veces sólo es la "no esperada", y ello causa una separación entre las partes: la que aspira, la que entrega y la que es, la que recibe. La segunda cuestión, en específico, es más histórica, actúa bajo la creencia de que somos la causa de todo, de sentir el sino de dios y querer remediar lo hecho a alguien, patético pretexto.



Las dos últimas asisten más a lo corpóreo y la unidad de aquello que vemos como bello y apetecible. Uno, el deseo, lo que la vista come en grandes bocados; luego lo disimula con la admiración al intelecto, bondad, amabilidad, astucia o lo que sea que nos atraiga. El deseo de eso que queremos para nosotros o en nosotros, está presente (no deseo erótico de las formas sino de los fondos). La segunda, el ser, el sincero placer del arrojo, el sentir ese placer único con esa persona, sea lo que ésta represente, el disfraz que tenga, lo que provea. Como si ese fuése el lugar en el que somos multiplicados.



El término medio, ese horrible estado de indefinición, la comodidad. Como no sé que es lo que quiero arropo lo que tengo. En sentido coloquial "Más vale pájaro en mano...". No arriesgo mi cuadrado y hermético cuerpo en formas circulares gélidas; mejor el calor de lo confortable y conocido. Y por último, su compañero, el miedo, esa sensación que nos mantiene en la inacción, temiendo lo que no sucede aún y nos dormita en la habitación que podemos recorrer tras la puerta, temiendo que lo de afuera nos comerá.




Sea por recuerdo, por un rapto momentáneo, dependecia, en la espera de...,por comprender, hemos estado aquí.




jueves, junio 18, 2009

fresas machacadas

Jugosa, dulce -ácida-, pequeña, aromática, de textura juguetona, visualmente atractiva y tentadora: la fresa.
Las fresa es un fruto visualmente agradable. Dentro de la gama de colores, las denominadas frutas del bosque destacan por sus matices, ello las hace atractivas a la púpila de los animalitos.
La fresa viene de la familia de las Roseceae (rosaceas), en la cual también se encuentran otras frutas como: la ciruela, la cereza, la zarzamora, la franmbuesa, entre otras; y especies de ornato, como: las rosas.

Hay 2 tipos esenciales: las fresas silvestres y el fresón. La primera destaca por su tamaño, y su cualidad de rareza, que en el mundo de lo común le da un plus de deseo y sabor diferente al paladar. Por el contrario el fresón es de mayor tamaño, posee un sabor más fuerte y es más ordinaria.
Su punto excelso de madurez es cuando se torna de color rojo, su pulpa es firme y emana un olor perfumado; si tiene manchas verdosas aún no está lista; y si su color es rojo pero su pulpa blanda ya están pasadas, jeje, demasiado maduras. Cada estado tiene su peculiaridad, lo ideal es saber elegir lo que el paladar disfrutará, estando en su punto se juega más.
Cuenta con dones medicinales. Funciona como diurético, laxante, antireumático, facilita la digestión.
La planta perenne produce brotes cada año; crece a la sombra y resguardada del calor y húmedad. La temporada de fresas se alarga de finales de marzo a finales de agosto, comprende el inico de la primavera y la plenitud del verano. Claro, en este mundo artificial las podemos encontrar el resto del año, ya sea porque son de invernadero o se han sometido al proceso de congelación, lo cual le resta ese sabor agreste y pueril de lo silvestre, con menos propiedades y a capricho no natura.
La temporada de fresas comienza hoy! Arrojémonos!
Depurémonos de toda esa porquería que coexiste en el organismo. El queso cottage va bien con las fresas, mmm!
Y en temporada de fresas los osos grizzly se tornan vehementes y sensibles. Qué mejor!
Aunque a veces duele que el temporal no sea lo que los animales...o viceversa, no sé que me carcome más.

martes, mayo 19, 2009

...Regresos


Recibí un par de sorpresas para comenzar el día. Una llamada, una voz lejana muy conocida. Habían pasado ya 18 meses desde la última vez que nos vimos. Justo antes de emprender el viaje al viejo continente. Esa ocasión apenas hubo tiempo de decirnos lo superficial, fue bueno, fue agradable la sorpresa que tocó a mi puerta con la primigenia inocencia de encontrarme aquella mañana.
Ese ser me recuerda mis raíces, nos conocimos a la edad de 5 y 6 años, respectivamente. Unos ojos llenos de vitalidad e inocencia, de un amor incondicional, de niños, alimentado de detalles que enternecen, del descubrimiento paulatino del mundo de los adultos, de las sonrisas y paletas compartidas al atardecer, de las atrapadas y escondidas, de las apuestas y promesas leales, de la palabra sin retórica y las acciones cómplices...Qué tiempos aquellos!
Aunque esos momentos con el paso del tiempo y el agriar propio de la uva madurada en barrica dió otro sabor, menos satisfactorio del prometedor. En fin, el caballero de agua se desvaneció cual escurridizo renacuajo al tocar tierra.
_________
Hace un año conocí vía virtual a un par de personas que con anterioridad habían surcado mis territorios sin advertir mi presencia en su mirada. El primero, el pasto verdoso, intrigante en invierno, ya habíamos intercambiado palabras triviales de extraños un atardecer en la Facultad. En cuanto al vino italiano, llegó en la misma fecha, con su pasión y peculiar conserva de matices dulces y nervios visibles.
Y justo cuando el calendario marca la fecha dada coincidimos bajo el mismo parámetro trivial de la ocasión anterior. Algunas palabras traspapeladas.
Por su parte, el vino italiano perdonó a esta sommelier por aquella temporada de lluvia y de tierra agreste del verano anterior. ¿Qué es eso que hace que dos personas se encuentren de nuevo como desconocidos bajo los mismos tiempos y formas circunstanciales como si fuése un inicio? ¿Qué especie de capricho es ese? Uhm, no lo sé con certeza pero me agrada saber que está de vuelta. No esperaba su regreso después de la forma en que salió el corcho. Debo decir también, que su sabor y bouquet propio del proceso de barrica de roble francés le da un especial toque...un poco ácido pero con un poco más de disolución dulce quedará excelso.
Uno de las conversaciones de sommelier fue acerca de la diferencia de sabor que produce una cosecha 5 años arriba y 5 años abajo de la medida. Interesante. Notando que nunca antes me había sentido atraída por una vid tan prematura ni por una vid ya conocida con su ahora tangible madurez.
Veremos que nos deparan los viñedos. Mientras tanto se acerca la temporada de fresas y eso me emociona. Ya no me preocupa tanto el ursus arctus horribilis ni el canis lupus signatus que pudiera regresar a este terreno fértil.

viernes, abril 24, 2009

Me hubiera encantado quedarme...

3:00 p.m. Cruzamos Groenlandia. La vista es espectacular, el frío a distancia, el hielo acomodado y el arcoiris al centro. Irrepetible.
Esa fue la última vez que este ser errante y rabioso dejó aquella aserción de pertenecer. Tomé las maletas y corrí al encuentro con esos extraños al otro lado del océano.
Desde que sentí despegar, las vibraciones removieron mis entrañas y el ímpetu de desaparecer. Un poco de incertidumbre...no sabía a dónde llegaría.
Me aligeré hasta llegar con el guerrero espartano quien me enseñaría la grandeza de la fragilidad y cómo las despedidas no son adioses sino bienvenidas interdictas.
"Es ella, sí es alguien definitivamente sería ella"
Ese espacio estaba reservado, lo decía la mirada repleta de deseos insatisfechos y el corazón al sucumbir suspiros al aire. Eso fue lo que amplio la miope visión que suelo defender cuando se trata de un regreso, algo inconcebible para mis reacias actitudes. Me estremecí por primera vez por el sol naciente.

Me dio gusto ver al espartano, encontrarme con alguien que semientendiera mi extraño andar. Nos divertimos degustando el conocimiento de lo ajeno. Extraños despojados de disfraces y protegidos por nuestros miedos compartidos.
¡Qué delicia, abismarse así! Sin pretensiones, desnudos de prejuicios e historia; vestidos de temores e ilusiones; con la mente abstraída de lo espacial y tangible; plagados de impulsos y sensaciones, pura sensibilidad.
"¿Por qué no te conocí antes?"
"¿Por qué no fuiste conmigo al cine?"
Así salí de la cápsula y soñé con mundos lejanos.