domingo, noviembre 28, 2010

El tiempo

Guardar memoria. Arrumbar recuerdos. Procurar olvidos. El tiempo.



Entre el mareo y la taquicardia he deseado una mañana despertar sin dolor, sin la luz quemando mis pupilas, sin esta sensación de agonía...pero la vida es así, sucede que en el sendero que uno toma para evitarlo aparece aquello; a veces creo llegar tarde y después ocurre que el tiempo es perfecto: todo sucede justo cuando uno está...
Voy caminando, voy con el tiempo, voy con el viento, voy con tu sonrisa y tu mirada de compañía, voy con mis recuerdos disfrutando el paso que alimenta este atardecer...y este ritmo que tanto me gusta...

martes, noviembre 16, 2010

Nuestro viaje


Sentir el aire correr, una multitud de pensamientos corriendo a la misma velocidad. No sé a dónde vamos, voy en el auto en el asiento de atrás cerrando los ojos, voy imaginando que este viaje es interminable. El automóvil rojo corre a más de 110 kilómetros, el conductor luce seguro de su destino, disfruta el tiempo; el copiloto disfruta de la bacanal que le ofrece la vista, el momento, la música...hermosa panorámica del mar. Yo sigo estando sin estar, sin saber a dónde llegaremos, pero si sé que no estaré.
El copiloto inquiere en mi mirada y determina mi no felicidad, me habla de aquel ser que conocí por él, me anima diciendo que a él le encantaría saber que estoy con ellos pasándola bien, extrae las palabras más bellas que jamás le he escuchado y las deposita al hermoso ser que era Alfonso. No había ocultado mi sentir pues la nostalgia llega pronto en esos tiempos de velocidad y aire, un par de lágrimas brotaron como la noche anterior en la que platicaba el copiloto sobre él.
En la playa me regala una mirada y esta canción:

...me duele tanto el llanto que tu derramas que se llena de angustia mi corazón... 
Si yo muero primero, es tu promesa, sobre de mi cadaver dejar caer todo el llanto que brote de tu tristeza y que todos se enteren de tu querer.  Si tu mueres primero, yo te prometo, escribiré la historia de nuestro amor con toda el alma llena de sentimiento; la escribire con sangre, con tinta sangre del corazon.

Llegamos, manjares y bebidas corren por la mesa. Una piña colada, la fantástica vista, esa sonrisa burlona de mi piloto que como me hace sonreír y disfrutar siempre. No dejo de mirar, me imagino como quien nunca ha conocido el mar, lo disfruto tanto...y recuerdo enseguida que desde hace un año no viajaba. Me siento feliz de estar allí, y poder llenarme del azul, del líquido, de la arena, del sentir de la mano que me acompaña siempre y me toma a ratos para recordarme que está allí, y alimentarme del pensamiento que me arropa con tanta candidez y amor.
Mi conductor me obsequia una pulsera que conservo con esa intensidad de los momentos fugaces y felices que he de recordar como un tatuaje. No suelo llevar nada en las muñecas espero ésta vez sea diferente y permanezca, me gusta su brillo, es un detalle hermoso, blanca como el coral y mi color en esta tarde.
Termina la canción y en mis pensamientos que corren al mar presurosos antes de la extinción del sol de aquel día, me queda esa sensación de plenitud, de comunión. Estoy donde quiero estar.

domingo, octubre 31, 2010

Discurso amoroso en la cocina

No sé cómo decir cuanto te extraño y cuanta falta me has hecho en este lustro sin que éstas palabras suenen sabidas, sin que éstas palabras sepan conocidas y sean confundidas con el sabor cortés con el que se mezclan las vidas y sabores.
Veo la mirada compasiva y poco comprensiva del doctor, de la extensión y distensión del corazón el doctor dice que no me preocupe pues hay temporadas de taquicardia, que no hay nada raro en ello, que el dolor de cabeza y mareo es producto de una tristeza y en otras tantas de enojo.
De un tiempo a la fecha, sufro terribles taquicardias y falta de aire, hechos que emulan suspiros al aire...como quisiera que estuvieras aquí y poder mostrarte el latido acelerado de mi corazón, que bien sé encontraría alivio con tu mirada, esa que siempre regalabas a mis locuras y padecimientos.
¿Cómo decir que te extraño? ¿Cómo no encontrarte en cada letra, canción, palabra...? ¿Cómo olvidar tu mirada y tus palabras verdeazules, siempre? ¿Cómo no añorar tu paz y certidumbre? ¿Cómo no arrojar lágrimas al cielo al saber lo mucho que falta para encontrarnos en la estación? ¿Cómo no parecer hongo alucinante si sólo estás tú, aquí, en mis no lugares y no presencias? ¿Cómo me alimento si se me agota la fuerza para rendir la temporada de cerezas?


miércoles, octubre 20, 2010

Sólo tengo ojos para Sabato


...Muchas veces la palabra huir. Huir, inherente y cómplice, viste de lentejuelas mis noches, nuestras noches, en las que te quedas. Quédate. Olvídalo. Olvida lo que digo porque seguiré huyendo, ya estaré lejos cuando llegues aquí. 2-oct
Sólo tengo ojos para Sabato y los atardeceres de té


    • ‎"En estos meses de encierro he intentado muchas veces razonar la última palabra del ciego...Al menos puedo pintar, aunque sospecho que los médicos se ríen a mis espaldas, como sospecho que se rieron durante el proceso cuando mencioné la escena de la ventana. Sólo existió un ser que entendía mi pintura..." o.O El túnel, Sabato.
      19-oct


martes, octubre 05, 2010

Sin un amor / Sabato

"Sólo existió un ser que entendía mi pintura. Mientras tanto, estos cuadros deben confirmarlos cada vez más en su estúpido punto de vista. Y los muros de este infierno serán, así, cada día más herméticos" El Túnel, Sabato.

***

Se venden flores, corazones y confites.

Qué extraña la soledad rodeada de tanta gente.
Qué circo parece el de las parejas pasear e ir al cine.
Qué ánimo bajo el de escribir del amor sin amor.

"Se renta amor. Excelentes condiciones. Interesados favor de dejar sus datos pútridos. A negociar."

De alguna forma uno tiene que reinventarse la idea del amor, con un amor.





sábado, septiembre 04, 2010

Love is blindness and can´t help falling in love

EL AMOR, esa extraña palabra vendida al primer arrebatamiento de compañía.

Veo las estrellas, rodeándonos, siguiendo de noche la ruta que el día no permite encontremos.
Veo las aves, rodeándonos, caóticas, siguiendo de día la luz cegadora que la noche extingue.

- A veces la gente es ciega- dijo con la voz firme y la mirada puesta en aquella chica de melena naranja que sintiéndose aludida observaba torpemente el parabrisas:

- Si...así pasa.

"Wise men say, only fools rush in..."

Y aún así no se puede evitar el festín de corazones rotos, de corazones bailando bajo la soledad de las luces neón. De corazones derrochadores y avaros desfilando con el gozo y el miedo.

- ¿Por qué no te quedaste?

"Some things are meant to be..."


El amor es ciego y aún así no se puede evitar enamorarse...dice con su mirada, viendo la melena naranja bajar del auto...

viernes, septiembre 03, 2010

Me gustas más...


Esta fecha está presente en mi mente, como pocas, recuerdo todo lo sucedido aquel día. Era una mañana fría con olor a invierno, cielo blanco, pocas nubes, neblina desvaneciéndose al acercarse el sol de mediodía. Estábamos en la Facultad, motivo: examen profesional de mi amiga Karina. Las 9:00 a.m, 9:15 llegué, te vi y con una sonrisa agradeciendo la compañía, entramos. Éramos pocos, y amigos de la facultad contados, estabas tú que apenas la conocías, conmigo que mucho me precedías.
Atentos, en nuestro lugar, aquel mismo donde nos conocimos un 14 de abril en el examen de otro buen colega, observábamos. Mientras comentábamos la imprudencia de cierta sinodal y sus terribles alusiones a la Ibero, el nervio del interrogatorio, y así el tiempo de espera para el veredicto: aprobada, un par de goyas y muchas sonrisas.
A la salida, el festejo, un desayuno en Perisur, al cuál dijiste lamentabas no poder ir, pero más tarde querrías encontrarme para un café, a lo cuál respondí no sería posible pues mi madre me esperaba en casa para comer. Así nos despedimos, yo corriendo para alcanzar a los comensales, y tú varado con tu mirada llena de palabras, de la cual sólo salió un: te hablo después, entonces.
-Ok, pero hoy no puedo, mejor otro día, va...corrí.

***

Mañana crepuscular, rápida y solitaria. Comíamos, y con la mala costumbre de sobreponer en la mesa el teléfono celular, sonó la melodía conocida:

-Hola, ¿Dónde estas?-
-Mmm, donde te dije que estaría, son las 12, y a las 11:30 te dije que aquí estaría...¿Por?
-No nada, yo también todavía estoy acá
-Puedo imaginarlo puesto que no han pasado más de 30 minutos de que nos despedimos, jajaja-
-Si, mmm...-dijo con duda y dio paso a un silencio de 18 segundos
-¿Qué pasó? ¿Ya terminaste? ¿Quieres venir? Todavía no ordenamos por si quieres venir- dije con atropello ante el incómodo silencio
-No, todavía estoy ocupado
-Entonces...?, mejor llámame cuando termines, igual nos alcanzas porque aquí se están tardando mucho, y eso que no hay gente- dije mientras observaba a la mesera que aún no nos tomaba la orden.
-Si, voy a apurarme
-Ok, suerte, qué termines pronto y me llamas, ok! y colgué.

Entré a la plática sobre los devenires del examen, la emoción.

- Uuuu, ¿Quién era?
- Alfonso- dije con una mueca de extrañeza
-¿Nos va a alcanzar?
-No
-¿Entonces?
-Bueno, no entendí- reí...sólo me dijo que si estaba aquí, no entendí tampoco la llamada, jejeje.
-Uyyy, Adri
Me sonroje y contesté: - No, no, no es nada de eso. Creo que quiere que le ayude en algo de la tesis, quiere platicar...pero no me dijo nada, jejeje. En fin, ¿Qué tal la...?

Llegó la comida, la bebida, el reloj a las 1:30 pm.

-Hola ¿Qué onda?
- ¿Sigues allí?
-Sí
-Oye, vamos a tomar un café
-¿Ahorita?...no puedo, ya te dije que tengo que llegar a comer con mi mamá
- Bueno, es que...bueno...
-otro día, si quieres, o ¿Qué pasa?
-Bueno, es que quería darte algo
-Ooo, mmm
-Te puedo alcanzar allá y te llevo a tú casa
- No, cómo crees!! Ni que fueras mi chofer, no, no, no, Imagínate de Perisur hasta mi casa, si quieres aquí te veo, mejor y ya vemos
- No hay problema, te llevo y así platicamos en el camino
- Mmm, pero de verdad es muy lejos, es una locura, toda la vueltota.
-No importa, te veo en Perisur
-Está bien, pero ya vamos de salida porque Karina va a un sepelio en Cuernavaca, te veo en la salida de Liverpool, ok.

Minutos después, tu auto estaba justo en la puerta que salí , me acerqué y pregunté si podríamos darles ray al metro a dos amigas de Karina. Dijiste que sí y emprendimos el viaje. Insurgentes, vuelta, derecga, izquierda: el metro. Adiós a las amigas de Karina y seguimos la odisea hasta mi casa...silencio, demasiado, palabras, a cuentagotas...risas y miradas, el festín.

Eje 4, metrobus: Andrés Molina Enríquez.

- Abre la cajuelita
-¿Aquí?
-Sí, pásame esa cajita naranja
- Gracias...qué lindo- dije al instante, y me apresuré para abrirlo
-No, no, no lo abras-
Mmmm, no entiendo a las personas que obsequian algo y piden que no lo abras; o aquellas otras que se ofenden si no abres el regalo e incluso si no sonríes al abrirlo...me gustan las sorpresas, pero los regalos siempre me generan esa sensación de compromiso con el otro....en fin...no lo abrí y cambié el tema, cosa que no pudo ser porque enseguida dijiste:

-Te quiero, me gustas y...
-Otra vez A..., pero si ya habíamos hablado de esto, ¿recuerdas?
-sí
-¿Entonces? Bueno, fue hace tiempo pero te dije que conociéndome se te quitaría la sensación de gusto y eso qué dicen sentir las personas cuando me conocen...ya sabes soy muy sociable, la gente a veces confunde...
- No, no, ya sé, pero precisamente por eso...ahora que te conozco más, me gustas más, me gustas mucho

No supe qué decir, mi involuntaria reacción de salir corriendo cuando de amor me hablan, no supo qué decir y menos qué hacer...comencé con un extraño soliloquio justificando cada una de mis acciones y la pertinencia de permanecer así, sola. Así comencé por atropellar un par de frases como: A veces es mejor mantener a las personas así, con un amor lejano a la pertenencia, eso es el amor, compartir y yo comparto contigo diario; no sé, a veces, la forma en que yo veo el amor y todo lo que de él nace es muy diferente a la que se vive en el mundo...; no me gusta la forma en que las personas siempre quieren estar con alguien y tener a alguien como posesión y si eso no se da se alejan como si nunca se hubiera hablado de amor; soy cuidadosa porque ¿sabes? todos los novios que he tenido han resultado afectados después de separarnos, eso no me gusta...así, argumentos e ideas cada vez más torpes que más que alejarme de aquella situación me mantenían correteando mi cola cual perro.

El soliloquio paro justo cuando te introdujiste en el carril del metrobús, grité, diste reversa y estábamos ahora sentido contrario en una calle dónde todos los autos nos pitaban...¿Qué pasó? no manches, cómo hiciste eso, te pasas...No me di cuenta, dijiste...Si, me imagino que no te diste cuenta, jaja, pero claro si manejas viéndome en lugar de ver a los autos, no esperaba menos, señalé y juntos reímos como para acallar las palabras vertidas previamente, pero el regalo estaba allí, en mis manos, manos nerviosas vistas por tus ojos tardos.

Vuelta a la derecha, Laurel, llegamos. Te vi, te agradecí y no dije nada más; Me viste, me escuchaste y te fuiste. Sin palabras más, quedamos como al inicio, en ese "encontrarnos", fluir y amar sin pensar en poseer, ser sin miedos y vergüenzas, estar infinitamente.

¿Qué había en aquella caja naranja?...¿Que no había?...

lunes, agosto 16, 2010

Alfonso 9 meses sueños profundos

Van 9 meses que corren, no sé de tiempo, pero sé que hoy son 9 meses porque estoy a un pie de la iglesia que te vio crecer, el padre anuncia: "recemos por el eterno descanso de nuestro hermano...quien fue pedido por el padre y ahora está..." Pierdo el sermón al detenerme en las imágenes que puedo acomodar, siento como si el tiempo se detuviese allí, la luz vespertina que se asoma me hace soñar que eso es lo que es, un sueño. En él, todo es distinto, aderezado con lo ilógico.
Entro en un cuarto, es el viejo departamento de Villa de Cortés donde mi abuela vivió su matrimonio y posterior depresión, donde los ocho hijos crecieron antes de dividirse el padre y la madre, donde los nietos como yo crecieron en un entorno donde las edades no marcaban las jerarquías entre tíos, sobrinos, padres, pues todos éramos de edad incipiente, crecíamos y descubríamos diferentes cosas al mismo tiempo. Ese lugar era ahora un hueco gris, ruinas despedazadas por el tiempo, cuartos vacíos, inquilinos roedores, olores fríos, sentires putrefactos...allí estaba en el último piso, en el cuarto de fondo, en el que solían quedarse los pequeños, mi edad apenas rebasaba los once años, asomé mis ojos y pude verlos.
Eran mis tíos, corrían y con señas torpes, contradictorias entre sí llamaban mi atención, me cubrí casi por instinto cuando los vi arrojarse al suelo, en los brazos sostuve a mi hermano y alguien más se adhería a mi acto cuasi suicida de arrojo pechotierra. Subí, cuidadosamente la mirada, con un tercio de mi rostro postrado en la ventana, alcancé a vislumbrar un tipo alto, delgado, armado, amenazando a mis tíos, instantes después pasos desbocados y un grito direccionado a nuestro cuarto: "tengan cuidado con el c...", recuerdo que esa "c" era un animal. Enseguida, regresé al atrio, pues la paz había llegado, dí la mano como quien imita, pensando que estaba allí como una especie de mal sueño. Una mano se posó sobre mis hombros: -Adriana, te quedas un rato, vamos por un café.
Lo vi, recordé lo que hacía allí, salí, tomé mi bolso, un pequeño cuervo estaba sobre la fachada.

martes, agosto 03, 2010

Vacaciones

Wow, bellisimo. Adiós a lo último non grato en mi cuarto, bienvenido el espacio magenta, las imágenes, los cuadros y demás arte...Día 25. Dentro de una espera feliz!